La fusión entre Paramount y Warner Bros Discovery ha quedado suspendida temporalmente en Estados Unidos después de que una jueza federal de California haya atendido la petición de una coalición de doce estados que considera que la operación amenaza la competencia en la industria audiovisual.
La magistrada Araceli Martínez-Olguín ha dictado una orden de restricción temporal de catorce días que impide a los dos grupos completar la transacción, valorada en 110.000 millones de dólares, unos 94.000 millones de euros. El tribunal estudiará durante este periodo si mantiene el bloqueo cautelar hasta que se resuelva la demanda por presuntas prácticas monopolísticas.
La jueza ha fijado para el próximo 3 de agosto una vista en la que escuchará los argumentos de las partes antes de decidir si prolonga la suspensión. En su resolución ha indicado que Paramount y Warner Bros Discovery continuarán operando como empresas independientes mientras se resuelve el litigio.
La decisión judicial altera el calendario previsto por Paramount para cerrar la adquisición. Fuentes próximas a la empresa habían señalado que el grupo pretendía completar la compra este mes y antes del 1 de octubre.
A partir de esa fecha, Paramount deberá abonar 650 millones de dólares por trimestre, alrededor de 555 millones de euros, a los accionistas de Warner Bros Discovery mientras la transacción permanezca pendiente. Esta cláusula se incluyó como garantía para mantener el acuerdo.
La demanda fue presentada por una coalición de fiscales generales demócratas encabezada por el fiscal general de California, Rob Bonta. Los estados sostienen que la integración reduciría la competencia en el negocio de las licencias de canales de televisión por cable y en la producción y distribución de películas de Hollywood.
El Sindicato de Guionistas de Estados Unidos y varios grupos de consumidores han promovido posteriormente otras acciones legales contra la operación. Durante la vista celebrada el pasado viernes, James Weingarten, abogado del Estado de California, definió el acuerdo como “la mayor fusión de la historia de Hollywood”.
Paramount ha defendido que la unión de los dos negocios es complementaria y que no perjudicará la competencia. La corporación ha señalado el descenso de los abonados a la televisión por cable y la presión de las plataformas de streaming como factores que justifican la operación.
El consejero delegado de Paramount, David Ellison, ha prometido mantener una producción anual de 30 películas para responder a las dudas sobre una posible concentración del mercado.
Con reservas en Europa y Reino Unido
La suspensión supone el primer revés judicial para la transacción después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos autorizara la compra al considerar improbable que causara daños a la competencia o a los consumidores.
En Europa, a comienzos de julio Paramount Skydance presentó concesiones ante la Comisión Europea para responder a las reservas del organismo comunitario. Bruselas amplió hasta el 22 de julio el plazo provisional para pronunciarse sobre la operación.
Reino Unido también examina el acuerdo a través de la Autoridad de la Competencia y los Mercados (CMA), que ha advertido de que podría intervenir para proteger la pluralidad informativa y el interés público.