El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 Pablo Bustinduy ha anunciado la apertura de la consulta pública del anteproyecto de ley para regular el acceso de menores de 16 años a bebidas con alto contenido en cafeína así como su publicidad.
Según ha informado el titular de la cartera de Consumo durante el acto del 25 aniversario de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), esta consulta permitirá recoger la opinión de ciudadanos y colectivos sobre los problemas que la norma persigue resolver, sus objetivos y las posibles alternativas regulatorias.
Según Bustunduy, la propuesta se apoya en las recomendaciones de entidades científicas como la propia AESAN o la Organización Mundial de la Salud (OMS), que han advertido de que el consumo excesivo de cafeína puede provocar alteraciones del sueño, efectos psicológicos, cambios en el comportamiento y trastornos cardiovasculares. La ingesta regular de bebidas energéticas también se ha asociado a sobredosis de cafeína, hipertensión, pérdida de masa ósea y osteoporosis.
El anteproyecto de ley contempla la prohibición de la venta de bebidas energéticas a menores de 16 años, y a los menores de 18 años cuando una bebida contenga más de 32 mg de cafeína por cada 10 ml. La publicidad en ambos casos también quedaría limitada. Esta norma complementaría el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, ya en vigor, que prohíbe la venta de bebidas energéticas en centros escolares a nivel nacional.
Consumo ha señalado que la iniciativa sigue la línea de medidas adoptadas por países europeos como Alemania, Noruega, Letonia, Polonia, Hungría y Lituania, así como por normativas aprobadas o en tramitación en comunidades autónomas como Galicia y Asturias. El departamento ha defendido la necesidad de armonizar la legislación a escala estatal para favorecer la unidad de mercado.
Ocho de cada 10 cree que debería prohibirse la publicidad de bebidas energéticas
Según la encuesta ESTUDES del Ministerio de Sanidad, el 38,4% de jóvenes de entre 14 y 18 años consume bebidas energéticas. La incidencia es mayor entre los chicos, con un 45,7%, que entre las chicas, con un 31%. El informe también señala que un 15% de estos adolescentes mezcla bebidas energéticas con alcohol, una práctica que incrementa los riesgos para la salud.
La medida cuenta con respaldo social, según el barómetro presentado el pasado febrero sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas encargado por la AESAN. El estudio recoge que el 91% de los encuestados cree que debería prohibirse la venta de bebidas energéticas a menores. También indica que el 79% de la población española considera que debería prohibirse la publicidad de alimentos no saludables dirigida a menores.