Mastercard lleva el pago contactless al Metro de Madrid

Desde el 1 de junio, los usuarios podrán acceder a la red de Metro con tarjeta bancaria o dispositivo móvil.

Pie de foto (de izquierda a derecha): Jorge Rodrigo Domínguez, consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid; Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España e Ignacio Vázquez Casavilla, consejero delegado de Metro.

Metro de Madrid incorporará desde el próximo 1 de junio el pago contactless con tarjeta bancaria o dispositivo móvil directamente en los tornos de acceso. La iniciativa, impulsada por Mastercard, permitirá a los usuarios validar y pagar el billete sencillo con solo acercar una tarjeta de débito, crédito o prepago, un smartphone o un smartwatch al lector.

El nuevo sistema permitirá viajar por la red de Metro mediante el gesto de “hacer tap”, con un precio de 1,50 euros para el billete sencillo. De este modo, los viajeros no tendrán que adquirir billetes físicos ni recargar tarjetas de transporte para acceder al suburbano madrileño.

La presentación del servicio se ha celebrado en la estación de Feria de Madrid, con la participación de Juan Pablo Vivas, director general de Mastercard España; Jorge Rodrigo Domínguez, consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid; e Ignacio Vázquez Casavilla, consejero delegado de Metro de Madrid.

El pago con tarjeta bancaria ya está disponible en los autobuses de la EMT de Madrid, en los autobuses interurbanos y en Renfe Cercanías, ámbitos en los que Mastercard también ha colaborado como socio tecnológico.

La compañía destaca que esta tecnología mejora la experiencia del pasajero al reducir colas en taquillas y máquinas expendedoras, agilizar el acceso a las estaciones y facilitar el uso del transporte público a turistas y visitantes internacionales. Además, la digitalización de los pagos puede contribuir a una mayor eficiencia operativa y a reducir el uso de billetes en papel y tarjetas físicas.

Mastercard cuenta con experiencia internacional en la implantación de pagos EMV contactless en redes de transporte público de ciudades como Nueva York, Sídney, Londres, Milán y Ámsterdam. Según la compañía, estos modelos han demostrado beneficios en términos de satisfacción del usuario, eficiencia en la gestión del transporte, movilidad turística e impacto medioambiental.