También ha experimentado un fuerte incremento en las ventas al extranjero, cifrado en un 400% en relación con el año 2024, lo que supone un 13% de los ingresos de la compañía.
Javier Martínez, CEO y cofundador de Oniad, señala que “hemos lanzado campañas importantes en Emiratos Árabes, Francia, Alemania, Italia, UK, México, Argentina, Portugal y Marruecos, además de España. En total, 1.800 campañas para más de 400 anunciantes».
En la inversión publicitaria de los anunciantes de Oniad, los canales que más han crecido han sido los de connected TV, video premium y DooH.
- Connected TV (+1.539%) impulsada por la entrada de los grandes del streaming a formatos publicitarios (Disney+, Prime Video, Netflix) y especialmente con fuerte crecimiento también de AtresMedia o la incursión de canales FAST.
- Video premium (+1.151%) en «pre-roll» con visualizaciones completas garantizadas, batiendo en precio y calidad a Youtube que es el dominante del segmento.
- Por su parte DooH (+104%) tanto por el crecimiento de los mupis/marquesinas y centros comerciales, como por la entrada de nuevos circuitos como el metro, clínicas privadas o incluso gimnasios.
Transparencia en las campañas: evitar que la marca aparezca junto a contenidos indeseados
Oniad ofrece al mercado publicitario una solución que combina algoritmos propios de deep learning tan potentes como los de las grandes plataformas, pero con transparencia URL a URL de cada impresión, protegiendo así la marca y dando a los profesionales el control estratégico que merecen.
Javier Martínez añade que en un sector donde la opacidad es el estándar, «Oniad pone las reglas del juego patas arriba». Damos a las marcas transparencia total y control absoluto sobre sus campañas: cada dato, cada decisión, cada resultado. No se trata de confiar ciegamente, sino de entender y dirigir cada paso»,
Como alternativa a Google/Meta, Oniad permite a las marcas acceder a capacidades que antes eran exclusiva de las grandes corporaciones, facilitando la diferenciación en un mercado saturado y homogeneizado por la automatización algorítmica.
El caso de «La Casa de los Gemelos 2», el polémico reality emitido en YouTube que acumula denuncias por violencia, agresiones e insultos, ha encendido todas las alarmas en el sector publicitario. Marcas tan reconocidas como Coca-Cola, Fairy, PC Componentes o Central Lechera Asturiana han aparecido, sin saberlo, junto a este tipo de contenidos. Un daño reputacional que no se mide en clics, sino en confianza perdida.
Durante la última década, las grandes plataformas digitales han prometido segmentación y alcance ilimitado. Pero esa aparente precisión tiene un coste oculto: el anunciante rara vez sabe dónde se muestra su mensaje. Los algoritmos deciden en fracciones de segundo qué vídeo servirá de escaparate a su marca, aunque ese vídeo contenga desinformación, discursos de odio o, como en este caso, un espectáculo que ningún responsable de marca aprobaría conscientemente.
En televisión, ese escenario sería imposible. Las cadenas someten los programas a estrictos filtros éticos y regulatorios. Si un formato cruza la línea, los anunciantes se retiran inmediatamente. Sin embargo, en internet —donde el contenido se mide por volumen, no por valores— la reputación se juega a ciegas.
Casos como este no son nuevos. En 2017, el Gobierno británico y multinacionales como AT&T o Johnson & Johnson retiraron publicidad al descubrir que sus anuncios aparecían junto a vídeos extremistas. En 2024, varias marcas americanas vieron su imagen ligada a vídeos que difundían odio racial o teorías conspirativas. En 2025, incluso campañas institucionales en Europa aparecieron infiltradas en deep fakes y contenidos falsos. Todos los caminos llevan a la misma conclusión: sin control ni transparencia, el riesgo reputacional es estructural.
Casos de éxito: crecimiento acelerado
Oniad señala un notable impacto en las ventas de iSTYLE, distribuidor oficial de Apple en Dubai, a través de su estrategia en prensa.
“Gracias a nuestra tecnología de Cross-Device pudimos llevar a cabo acciones de retargeting en navegadores cookieless como Safari y Firefox y llegar a audiencias que no se podría llegar en otros entornos (Reach Incremental)”, afirma Javier Martínez, CEO de Oniad.
La propuesta de valor de Oniad ya ha sido validada por el mercado con más de 400 anunciantes y agencias utilizando la plataforma, una expansión a 20 países en diferentes continentes y un crecimiento de inversión del +47% interanual (Q1 2025 vs Q1 2024).
Según los fundadores “nuestros clientes son empresas medianas con marca propia que buscan complementar sus inversiones en Google/Meta para obtener mayor control, transparencia y acceso a canales premium. Aquellas que valoran tanto branding como performance y cuentan con un equipo de marketing digital estructurado.
La evolución del marketing digital
En los últimos tres años, Google y Meta —que acaparan más del 60% de la inversión publicitaria digital global— han evolucionado de ser herramientas transparentes para convertirse en «cajas negras» algorítmicas donde los anunciantes tienen cada vez menos visibilidad y control. Según publicaba recientemente el Wall Street Journal, los profesionales del marketing «califican las herramientas de IA de Google y Meta como ‘cajas negras’ por su falta de visibilidad«, una tendencia que está generando frustración en el sector.
«Los algoritmos de ‘caja negra’ dominan el ecosistema publicitario al ocultar procesos críticos, dificultando la toma de decisiones estratégicas de los anunciantes», señalan desde TrafficGuard, mientras Search Engine Land afirmaba ya en 2022 que «Google está quitando la toma de decisiones a los anunciantes» con cambios que «limitan la capacidad de optimización y diferenciación de las marcas».
Fundación
Oniad fue fundada en 2017 por Javier Martínez y Víctor Garrido con una plataforma tecnológica adtech que permitía el acceso a la publicidad programática con un enfoque en la transparencia y el control para los profesionales. En el 2024 Oniad recibió una significativa inyección de capital procedente del fondo Sherry Ventures, que dirige Antonio Haupold, y experimentó un cambio en su accionariado, acelerando el desarrollo de su tecnología. Este impulso ha disparado su crecimiento y capacidades, permitiendo a la empresa española potenciar sus funcionalidades avanzadas que ahora le permiten competir directamente con gigantes globales como Google Ads o Meta.