La última edición de los Pentawards, celebrada recientemente en Londres, ha reconocido con dos premios de Bronce a Resonantia, el vino albariño de la bodega Claudio Enríquez, cuyo branding y packaging llevan la firma de Roberto Núñez Studio. Los galardones, concedidos en las categorías Fine Wine & Champagne y Wine (Light), distinguen un proyecto que explora nuevas formas de conectar con el consumidor a través del diseño.
Detrás de Resonantia encontramos a Claudio Enríquez, viticultor de tercera generación cuya historia familiar está ligada tanto al cultivo de la vid como al sector del mar. Dos mundos que han marcado su manera de entender los ritmos de la naturaleza y cuya influencia se traslada a la identidad de la marca.
Del origen a la experiencia
En su packaging, un tapón escultórico de madera de fresno inspirado en una caracola de mar y la singular geometría de la botella dan forma a un conjunto de carácter icónico y presencia diferencial en el lineal. Más allá de su rotundo impacto visual, el diseño introduce un componente emocional en la experiencia de usuario, convirtiendo la apertura de la botella en un momento de conexión con la marca. Al acercar el tapón al oído, es posible escuchar un sonido que evoca el rumor del mar, como sucede con una caracola natural.
La propuesta premiada es fruto de un trabajo integral de branding desarrollado por Roberto Núñez Studio, desde la estrategia y el naming hasta la identidad visual y el packaging. Con sede en Barcelona, la consultora cuenta con una amplia trayectoria en proyectos para marcas de gran consumo y firmas premium de distintos sectores.
Una apuesta por la diferenciación

Esta apuesta por el branding y la innovación aplicada al diseño forma parte de una ambición más amplia de la bodega, orientada a dar mayor proyección a la calidad de su vino y consolidar una presencia diferenciada en el mercado nacional.
«Queríamos que Resonantia tuviera una personalidad propia, que nos representara y estuviera a la altura de la calidad del vino que elaboramos. Estos reconocimientos internacionales nos animan a seguir apostando por una forma diferente de hacer las cosas y, sobre todo, nos ayuda a dar a conocer lo que estamos construyendo», explica Claudio Enríquez.