Correos instalará 1.500 cajeros automáticos en su red de oficinas

Correos instalará 1.500 cajeros automáticos en su red de oficinas

Correos anuncia la licitación para instalar 1.500 cajeros automáticos en sus oficinas y luchar así contra la exclusión financiera. 

En su objetivo de luchar contra la exclusión financiera, sobre todo en las zonas rurales, Correos ha anunciado la instalación de 1.500 cajeros automáticos en las oficinas que tiene a nivel nacional. De ellos, 300 se instalarán en municipios de entre 500 y 3.000 habitantes que no disponen de oficina bancaria. 

Correos instalará cajeros automáticos en 1.500 oficinas a nivel nacional. De estos, 300 se ubicarán en localidades de entre 500 y 3.000 habitantes de zonas rurales que no cuentan con oficina bancaria o van a quedarse sin ella en los próximos meses. Los cajeros se instalarán en fachadas accesibles al público las 24 horas o en los vestíbulos de acceso a las oficinas de Correos en su horario de apertura.

Para ello, Correos ha lanzado una licitación para el arrendamiento de espacios en estas 1.500 oficinas. Según informa la empresa pública, la empresa que obtenga el contrato deberá abonar una renta fija en función de la ubicación del terminal y un porcentaje según el número de operaciones realizadas.

Según se especifica en el pliego de contratación, los licitadores deberán garantizar la aportación de dispositivos capaces de ofrecer las operaciones básicas de cualquier cajero automático y la integración con las redes de las entidades bancarias más extendidas en España. La duración inicial del contrato será de cinco años y se podrá ampliar hasta un periodo de 10 años.

Lucha contra la exclusión financiera

Este nuevo despliegue se suma a los 109 cajeros automáticos que la compañía anunció en marzo y cuya instalación está a punto de completarse. Se añadieron después cajeros en 20 ubicaciones más, en localidades de menos de 3.000 habitantes sin oficina bancaria.

Con esta iniciativa, Correos aprovecha la capilaridad de su red de oficinas para luchar contra la exclusión financiera en las zonas rurales de España, al ofrecer a los ciudadanos la posibilidad de disponer de efectivo en poblaciones donde no hay oficinas bancarias pero sí puntos de atención de la empresa pública.