El Aeropuerto de Barcelona-El Prat encabeza la clasificación de los aeropuertos españoles más complejos para el viajero elaborada por Holidayguru, con una puntuación de 73,66 sobre 100. El estudio tiene en cuenta los retrasos y cancelaciones, el precio del aparcamiento y la distancia entre las instalaciones aeroportuarias y el centro de la ciudad.
Según el análisis de la web especializada en viajes, Barcelona-El Prat registra la tasa de cancelaciones más elevada entre los aeropuertos estudiados y también se ve penalizado por la incidencia de retrasos y por el coste de su parking dentro de la red de Aena.
En segunda posición se encuentra Alicante-Elche, con 62,98 puntos. Su resultado está condicionado especialmente por la distancia respecto al centro de la ciudad de referencia y por el precio del aparcamiento.
Bilbao ocupa el tercer puesto, con 51,82 puntos, seguido de Tenerife Sur, con 50,98, y Santiago de Compostela, con 47,74. El grupo de los diez primeros lo completan Palma de Mallorca, Málaga-Costa del Sol, Sevilla, Valencia y Madrid-Barajas.
Palma de Mallorca obtiene 47,68 puntos, mientras que Málaga-Costa del Sol alcanza 43,72. Sevilla suma 39,70 y Valencia, 39,64. Madrid-Barajas se sitúa en décima posición, con 38,50 puntos. Por debajo aparecen Gran Canaria, con 35,08 puntos, Zaragoza, con 34,60, Fuerteventura, con 29,80, Santander, con 29,14, Vigo, con 17,50, y Asturias, con 11,68.
Holidayguru señala a Vigo, Santander y Fuerteventura entre los aeropuertos menos congestionados del análisis. Sin embargo, la clasificación completa otorga a Asturias la puntuación más baja de los 16 aeropuertos estudiados, por debajo de Vigo.
Retrasos, cancelaciones, parking y distancia
Para elaborar la clasificación, Holidayguru analiza cuatro indicadores: el índice de retrasos y el de cancelaciones durante los últimos 30 días, el coste diario del aparcamiento de Aena para un día entre semana con reserva y pago anticipado y la distancia desde el aeropuerto al centro de la ciudad. En el caso de Asturias, el estudio utiliza Avilés como punto de referencia.
Cada indicador se ha normalizado en una escala de uno a 25 puntos, donde 25 representa el resultado menos favorable para el pasajero y uno, el más favorable. La suma de las cuatro variables determina la puntuación final, con un máximo posible de 100 puntos.
