Portugal levantó la Liga de Naciones el 8 de junio de 2025, pero la final disputada en Múnich dejó otro resultado significativo: ninguna emisión televisiva consiguió superar en España los 9,032 millones de espectadores que siguieron su tanda de penaltis. Aquellos minutos alcanzaron una cuota de pantalla del 60,7 %, según el informe anual de Barlovento Comunicación, elaborado con datos de Kantar. El registro encabezó una clasificación dominada por el fútbol, precisamente cuando el consumo de televisión tradicional descendía hasta su mínimo desde 1992.
Una final que ocupó los tres primeros puestos de audiencia
España se adelantó dos veces, primero mediante Martín Zubimendi y después con Mikel Oyarzabal. Portugal respondió con goles de Nuno Mendes y Cristiano Ronaldo. El empate persistió durante la prórroga hasta que Diogo Costa detuvo el penalti de Álvaro Morata y Rúben Neves cerró la tanda.
La audiencia media del tiempo reglamentario fue de 8,024 millones de espectadores, con un 54,1 % de cuota. Durante la prórroga subió a 8,959 millones y un 58,2 %. La tanda alcanzó los 9,032 millones.
Barlovento contabiliza estas fases como emisiones independientes. Por eso una sola final ocupa las tres primeras posiciones de 2025. Para el acontecimiento completo, RTVE comunicó una media de 8,321 millones de espectadores y un 55,5 % de cuota.
Los partidos internacionales también figuran entre los acontecimientos cuyos mercados se actualizan durante el encuentro en las casas de apuestas. Esa actividad no forma parte de las mediciones televisivas ni permite atribuirle variaciones de audiencia.
Cuatro partidos concentraron ocho de las diez emisiones más vistas
El predominio futbolístico fue más amplio que el protagonismo de la final. La prórroga del Barcelona-Real Madrid de Copa del Rey promedió 7,862 millones de espectadores; el tiempo reglamentario reunió a 7,279 millones.
La eliminatoria de la Liga de Naciones entre España y Países Bajos aportó otros dos registros: 6,467 millones durante los penaltis y 6,079 millones en la prórroga.
El fútbol femenino apareció entre las diez primeras posiciones gracias a la final de la Eurocopa. La tanda de penaltis entre Inglaterra y España congregó a 6,001 millones de espectadores y obtuvo un 58 % de cuota.
Solo dos emisiones ajenas al fútbol entraron en ese grupo: las votaciones de Eurovisión, con 6,315 millones, y su retransmisión principal, con 5,884 millones.
La clasificación completa de Barlovento contiene 24 registros relacionados con fútbol entre los treinta primeros. No representan 24 encuentros diferentes: incluyen tiempos reglamentarios, prórrogas, penaltis y espacios vinculados a las retransmisiones.
El fútbol resistió mientras caía el consumo televisivo habitual
En 2025, los españoles dedicaron una media de 162 minutos diarios por persona a la televisión tradicional, nueve menos que en 2024. Barlovento sitúa ese resultado como el menor de su serie histórica, iniciada en 1992.
Los usos alternativos del televisor alcanzaron 54 minutos diarios, cuatro más que el año anterior. Esta categoría comprende contenidos procedentes de internet y otras actividades, no exclusivamente plataformas de streaming.
La evolución de la final permite observar otra particularidad del consumo televisivo: la audiencia creció conforme se aproximaba el desenlace. Entre el tiempo reglamentario y los penaltis hubo una diferencia superior al millón de espectadores de media.
La medición identifica cuándo se concentró la atención, aunque no determina cuántas personas se incorporaron por la incertidumbre del resultado ni cuáles fueron sus motivos.
Una noche récord no garantizó el liderazgo anual de La 1
La audiencia de la final alcanzó incluso la programación situada alrededor del partido. El informativo emitido durante el descanso reunió a 7,335 millones de espectadores, según GECA, mientras que el espacio posterior al encuentro promedió 2,8 millones, de acuerdo con RTVE.
La 1 terminó aquella jornada con una cuota del 22,1 %. Sin embargo, Antena 3 conservó el primer puesto del balance anual, con un 12,8 %, frente al 11,1 % de la cadena pública.
Los resultados ilustran el alcance, pero también los límites, de una gran retransmisión. El liderazgo de una jornada depende de una programación concreta; la clasificación anual incorpora miles de horas de emisiones con comportamientos muy distintos.
El dominio futbolístico se extendió a la televisión de pago
GECA identificó partidos de fútbol en 24 de las 25 emisiones más vistas de la televisión de pago española durante 2025. La excepción fue la final de Roland Garros entre Jannik Sinner y Carlos Alcaraz.
La dimensión internacional de la final también fue notable. En Portugal, RTP1 reunió a 3,259 millones de espectadores de media y obtuvo un 62,5 % de cuota, según datos de Universal McCann difundidos por la prensa portuguesa.
En España, RTVE Play registró aproximadamente 2,44 millones de visualizaciones en directo. Son reproducciones, no espectadores únicos adicionales, por lo que no pueden sumarse a las cifras de Kantar.
El balance de 2025 deja una conclusión delimitada por los datos: mientras descendía el tiempo dedicado a la televisión convencional, los grandes partidos continuaron ocupando las posiciones principales de audiencia, tanto en abierto como en las plataformas de pago.
En España, las apuestas de ámbito estatal están supervisadas por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). Su participación está restringida a mayores de 18 años y comporta riesgos económicos y de adicción. El juego no constituye una fuente de ingresos ni una solución a dificultades financieras.