Ocho de cada diez españoles considera que la infraestructura de su ciudad no es adecuada para favorecer el uso de nuevas formas de movilidad, según datos difundidos por Midas con motivo de la Semana Europea de la Movilidad.
Además, uno de cada cuatro encuestados señala que no percibe su ciudad adaptada a esta transformación. La ampliación de los puntos de recarga para vehículos eléctricos aparece como la principal medida demandada para los próximos cinco años, señalada por el 57% de los participantes. A continuación se sitúan la mejora del transporte público ecológico y los incentivos para la compra de vehículos híbridos y eléctricos, ambas opciones con un 49%.
El 40% reclama asimismo mejores infraestructuras para bicicletas y patinetes eléctricos, mientras que un 32% apuesta por reforzar la concienciación sobre sostenibilidad. De esta forma, las medidas relacionadas con infraestructuras, transporte y acceso económico al vehículo concentran una mayor demanda que las acciones de sensibilización.
La disponibilidad de estos recursos condiciona, según el análisis, el acceso efectivo a las distintas alternativas de movilidad. La red de recarga determina las posibilidades de utilizar un vehículo eléctrico según el lugar de residencia, mientras que el transporte público afecta especialmente a quienes no conducen. Los incentivos también influyen en la capacidad para renovar el vehículo y los carriles específicos determinan el uso cotidiano de bicicletas y patinetes.
El mantenimiento, otro factor en la transición
Midas señala el papel del mantenimiento del parque automovilístico durante los próximos años, en los que convivirán vehículos de combustión, híbridos y eléctricos. “La transición hacia una movilidad más sostenible no se juega solo en el momento de comprar un coche, sino en el día a día de cómo se usa y se mantiene”, explica Jocelyne Bravo, marketing and communications lead de Midas España.
La directiva apunta que un vehículo correctamente mantenido puede consumir y contaminar menos y prolongar su vida útil. La empresa considera que la convivencia de distintas motorizaciones exigirá disponer tanto de infraestructuras como de talleres preparados para atender las necesidades específicas de cada tecnología.