Patrocinio deportivo: seis argumentos infalibles sobre su utilidad

Seis argumentos infalibles para convencer al director financiero sobre la utilidad del patrocinio deportivo

A pesar del parón debido a los efectos colaterales de la COVID-19, el patrocinio deportivo no deja de crecer, principalmente debido a que normalmente no es intrusivo y es una disciplina holística, ya que permite alcanzar diferentes objetivos a la vez, así como llegar a diversos públicos objetivo con la misma property patrocinada.

El director financiero es la figura que desde hace años tiene en la mayoría de las empresas el poder de decisión a la hora de activar un patrocinio deportivo. Su papel como responsable de las inversiones y gastos realizados por la compañía le obligará a estudiar al detalle cada movimiento realizado por su empresa.

En el supuesto de un patrocinio deportivo tendrá en cuenta factores económicos, pero también otros menos crematísticos, como la previsión de asistentes al evento, la repercusión mediática o las posibilidades de ROI, siempre con el objetivo de maximizar la inversión a realizar.

Si esta información no fuera suficiente, te proponemos seis argumentos que serán infalibles para convencerlo de la utilidad de un patrocinio deportivo:

1. Visibilidad y asociación a valores

El patrocinio deportivo es una magnífica oportunidad para incrementar la visibilidad de la marca y conectar con el potencial consumidor. Además, la asociación a los valores que desprenden las diferentes actividades o figuras deportivas contribuirá a mejorar la reputación de la compañía.

Ahora bien, no todo vale. Saber asociarse de forma coherente a una competición, club o deportista es algo esencial para el buen funcionamiento de la disciplina y la rentabilidad del patrocinio. Y, por supuesto, también es importante que los valores que transmita el deportista, el evento o el equipo sean positivos, en beneficio de la reputación de la marca.

Asimismo, la visibilidad que proporciona el patrocinio deportivo estará supeditada a determinados factores, como la modalidad elegida (no es lo mismo patrocinar a un equipo de fútbol de primera división que poner una valla en un estadio), las posibilidades de retransmisión (un evento televisado tendrá mayor repercusión que otro que no lo sea) y el tipo de disciplina escogida para activar el patrocinio.

2. Presencia en medios y redes sociales

En línea con el argumento anterior, la retransmisión del evento deportivo en los medios repercutirá en la proyección de la marca. Más aún con las mayores posibilidades de difusión existentes de unos años a esta parte. A la emisión de eventos y contenidos deportivos por parte de los medios de comunicación generalistas se añade la realizada por otras vías cada vez con mayor protagonismo en la retransmisión de este tipo de acontecimientos. Hablamos de las OTT especializadas en deporte (Dazn o LaLiga Sports TV), las OTT generalistas (Netflix, Amazon Prime o Rakuten TV), las OTT de las properties (NBA, NFL o UEFA), las plataformas de vídeo de pago (PPV) o las redes sociales, gracias a los acuerdos alcanzados entre las properties y plataformas como Facebook o Twitter.

Todo ello propiciará que la marca patrocinadora llegue a más audiencia y, por tanto, a mayor número de potenciales clientes. Además, la presencia en redes sociales favorecerá también su viralización por parte de los usuarios. Lo que amplificará más aún la posibilidad de llegar a distintos públicos objetivos.

3. Mayor retorno de la inversión

El Retorno de la Inversión (ROI) es lo que toda marca busca cuando va a realizar una acción comercial. Y en el caso del patrocinio deportivo es algo que está garantizado, ya sea en forma de ventas, de imagen o de posicionamiento de marca.

Es de hecho un factor que contribuye a establecer una relación emocional, a medio y largo plazo, entre consumidor y marca, ya que este acabará asociando su equipo a la enseña patrocinadora.

Por tanto, aunque en principio la fórmula pueda parecer más costosa que otras alternativas publicitarias, por regla general, el patrocinio deportivo ofrece un mayor retorno de la inversión que otras opciones.

4. Generación de contenido diferencial

Asociar nuestra marca a un acontecimiento deportivo permitirá generar contenido único y diferencial, que podremos difundir tanto en canales propios (web, redes sociales…) como en el resto de las acciones publicitarias o comerciales que se lleven a cabo. Asimismo, será motivo para propiciar los llamados medios ganados, gracias a la creación de contenido vinculado a ese patrocinio que sea de interés para los medios de comunicación.

En este sentido, el Barómetro de Patrocinio Deportivo 2020, elaborado por SPSG Consulting y dado a conocer a comienzos de este año, recalca el impacto de la inversión a largo plazo que supone el patrocinio deportivo a través del efecto recuerdo, siempre que se invierta de forma estratégica y se active de forma diferencial, aprovechando el contenido único mediante procesos de verticalización de la oferta de patrocinio, es decir, articulando proyectos concretos para cada uno de los patrocinadores.

5. Posibilidad de generar experiencias

Los programas de hospitalidad asociados a los eventos deportivos son otro de los elementos que pueden aportar grandes beneficios a la marca patrocinadora.

Cada vez son más las empresas que buscan que sus clientes vivan experiencias inolvidables recurriendo a programas de hospitalidad en el marco de eventos deportivos. Lo consideran una oportunidad excepcional para conectar con ellos, disfrutando de la propuesta deportiva y gastronómica que se les ofrece.

De hecho, hacer partícipe de experiencias en el marco de eventos deportivos es una de las mejores herramientas para captar o fidelizar a un cliente.  Invitarle al palco o a la zona VIP en un acontecimiento deportivo de élite es una de las mejores formas de mostrarle nuestra consideración y valoración como cliente. Algo que redundará en una buena imagen de marca.

6. Ventajas fiscales

Los patrocinios deportivos proporcionan una serie de ventajas fiscales a las empresas que los llevan a cabo. No en vano, la inversión computa como gasto, y por tanto podrá restarse al beneficio a la hora de calcular el Impuesto sobre Sociedades.

Estos seis argumentos confirman los beneficios que para las marcas ofrecen los patrocinios deportivos. De hecho, tal y como señala el citado Barómetro de Patrocinio Deportivo 2020, a pesar del parón debido a los efectos colaterales de la COVID-19, el patrocinio deportivo no deja de crecer, principalmente debido a que normalmente no es intrusivo y es una disciplina holística, ya que permite alcanzar diferentes objetivos a la vez, así como llegar a diversos públicos objetivo con la misma property patrocinada.