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Esta es la forma correcta de enviar emails masivos

Entre las estrategias de marketing más rápidas y rentables, el envío de e-mails masivos resalta por su capacidad de incrementar el número de posibles nuevos clientes y de crear una enorme fidelización en aquellos que ya se tengan. Pero si no se realiza adecuadamente, puede causar el efecto contrario.

¿Qué es el envío de correos masivos?

Dicho de una forma rápida, se trata de campañas de marketing que son enviadas por una empresa a una cantidad importante de destinatarios.

Se podría decir que son newsletters diseñadas para fines muy variados; sin embargo, el propósito por lo general se enfoca en brindar información, promover o directamente vender algún servicio o producto. Pueden ser nuevas ofertas, lanzamientos, o cualquier otra información de interés para el cliente.

Es necesario hacer un paréntesis y resaltar que este tipo de campañas no debe ser confundido con los mensajes de spam. Existe una clara diferencia, y es que el envío masivo de e-mails se realiza mediante una lista de contactos que, voluntariamente han accedido a recibir estos correos.

Por el contrario, los spam son correos que no han sido solicitados previamente por el cliente. He allí una diferencia importante que, si se incumple, podría enviarnos a la bandeja de spam de los lectores, desperdiciando todo el potencial de nuestra newsletter

¿Por qué hacer campañas de email masivo?

Entre las principales ventajas del envío masivo es que dará a conocer nuestra marca ante una enorme audiencia y captar nuevos clientes, generar suscripciones para hacer más grande nuestra base de datos y por supuesto, vender más.

Por otro lado, una vez hayamos decidido potenciar un producto o una promoción en particular, la mejor forma de incrementar y concretar las ventas es a través del mailing. Pues, te permitirá llegar a un número importante de personas.

Por lo que en ocasiones, es de gran ayuda para disminuir el stock de un producto que ha tenido poca salida por los mecanismos tradicionales, por ejemplo.

Una de las características más importantes es la capacidad de reforzar lazos con los clientes, permitiendo una comunicación más cercana, brindándoles ofertas e información que agradecerán y que en ocasiones, pueden llegar a compartirlas con socios o amigos, por lo que podría decirse que se logra una publicidad pasiva.

Son muchas las razones por las que enviar emails masivos, sin embargo, si se busca disfrutar de todo el potencial de estos servicios, es necesario saber cuáles son las bases para lograr una campaña profesional, rentable y efectiva.

Estas son las claves para hacer mailing

Lo primero que debes considerar es que, si bien puedes ahorrarte trabajo y enviar un solo correo a muchos contactos, lo más recomendable es utilizar una técnica de segmentación personalizada. De esta forma podrás enviar el texto correcto a las personas correctas, esto va a disparar las posibilidades de éxito de tu operación.

Para realizar una campaña de envíos de correos masivos es básico contar con programa o una web confiable que se encargue de llevar a cabo todo este proceso por nosotros, y entre tanto, mailrelay.com es una de las más interesantes.

Brinda la posibilidad de enviar de forma gratuita hasta 75.000 correos al mes y gestionar hasta 15.000 contactos, así mismo permite crear newsletters, analizar la lista de contactos y un mar de otras herramientas que potenciarán nuestra marca.

Pero, si decides limitarte a enviar muchos correos desde servicios de correos clásicos como Gmail u Outlook, puedes apostar a que acabarás directo en la bandeja de spam.

Asegúrate de que tus destinatarios puedan reconocerte

Para que la campaña tenga éxito, es necesario que nuestros clientes puedan reconocernos a simple vista, por lo tanto, es recomendable añadir un nombre además del nombre de nuestra marca como dominio.

¿Cuál es la razón de esto? El internet se ha apoderado de todo, por lo que cada vez son más las personas que reciben diariamente una enorme cantidad de correos diariamente, siendo la mayoría de ellos ignorados en el proceso de elegir cual abrir y cual no.

Y, según varios estudios, las personas son más propensas a abrir un correo que incluya un nombre personal, en lugar de una palabra como “hola”, “info” o cualquier otro nombre genérico.

Crea curiosidad, nunca des órdenes

Los asuntos que tienen una interrogante tienen una tasa de apertura que casi el doble de mayor que aquellos asuntos que contienen un signo de exclamación, esto ha sido demostrado por diversos estudios.

Sin embargo, evita por completo ser amarillista, de lo contrario tu reputación con el cliente disminuirá, serás propenso a ser ignorado, o peor aún, caerás en la bandeja de spam.

Busca un título interesante, que llame la atención atacando la curiosidad del cliente y su deseo de suplir su necesidad, y también, asegúrate de ser directo y conciso.

Cuida la estética de tu mensaje, es fundamental

Si has decidido ahorrar algo de trabajo utilizando una plantilla de newsletter –lo cual no está nada mal–, siempre debes de fijarte en que su estética vaya acorde a los tonos de nuestra marca.

Olvídate del texto invisible, colores alocados y letras demasiado grandes o muy pequeñas, eso es una bandera roja para los filtros antispam. Crea un correo agradable, con una tipografía legible, que en general tenga un aspecto profesional. Esto brindará mayor confianza.

Los tres errores más comunes

En internet, las personas asocian el texto en mayúscula con gritar, y está demás decir que esto no le resulta agradable a nadie, por lo que nunca utilices todo un texto en mayúscula.

Por otro lado, es fundamental que los usuarios previamente hayan aceptado recibir tus correos, de lo contrario, esta será la forma más rápida de acabar en la bandeja de spam. Tampoco debes usar la dirección de aquellos que brindaron facilitaron su correo con otros propósitos, pero en ningún momento, para suscribirse a la newsletter.

Por lo que lo más seguro es pedir permiso, dejando muy clara la suscripción, mediante un proceso de doble aceptación. Y además de ello, si una persona decide darse de baja, respeta su decisión y no pongas en juego tu reputación enviándole otro correo.

Finalmente, no adjuntes ningún tipo de formato, en ocasiones puede ser malinterpretado por los filtros antispam, puede ser alterado y no tener el efecto que se deseaba, problemas para descargarse, etc.

Lo más indicado es adjuntar enlaces directos que permitan disfrutar del contenido desde una ventana externa, evitando cualquier inconveniente y maximizando las probabilidades de éxito de tu posible publicidad.