Cerveza El Águila presenta “Limitadísimas”, una nueva campaña inspirada en el ritual de consumo de El Águila Sin Filtrar: darle la vuelta a la botella antes de beberla para despertar todo su sabor.
A partir de este gesto, la marca pone el foco en uno de los elementos más inesperados del envase, el ‘culo’ de la botella, y lo transforma en el protagonista de una edición limitada que une cerveza, arte, música, viajes y lifestyle. La iniciativa se materializa en 40 diseños exclusivos intervenidos por cuatro creadores de referencia en el panorama nacional: Walls, Pau Clavero, Mariang Maturana y Miranda Makaroff.
Aunque proceden de universos creativos diferentes, todos comparten una trayectoria marcada por la construcción de una voz propia y una forma de hacer las cosas sin filtros. En el caso de El Águila Sin Filtrar, el ritual de girar la botella antes de beberla permite despertar la levadura que queda en el fondo, intensificando los matices aromáticos y aportando su textura característica, más turbia y auténtica. E
Ese gesto de “darle la vuelta” sirve ahora como punto de partida creativo para una campaña que busca reinterpretar lo cotidiano desde una nueva mirada. “Si algo nos define en cerveza El Águila, es nuestra capacidad para darle la vuelta a las cosas. Así nació nuestra Sin Filtrar, con una botella diferente a las demás y un ritual que te invita a darle la vuelta antes de beberla para liberar todo su sabor.
Esa misma inspiración nos llevó a esconder nuestras ediciones Limitadísimas donde nadie más miraría: justo ahí, en el ‘culo’ de cada botella”, señala Elena Marcos, marketing manager de El Águila. La música está representada por Walls, que aporta su imaginario urbano, su sensibilidad generacional y su autenticidad. Desde el ámbito de los viajes y el contenido digital, Pau Clavero suma una mirada libre, curiosa y aventurera.
Mariang Maturana incorpora una dimensión de pensamiento contemporáneo y conversación cultural, mientras que Miranda Makaroff traslada a la edición su universo visual, marcado por el color, la emoción y la libertad creativa. La campaña llegará a los consumidores a través de una promoción en puntos de venta de hostelería y alimentación a nivel nacional.
El Águila esconderá las 40 botellas limitadas de forma aleatoria en sus packs. Quienes encuentren una de ellas podrán acceder no solo a una pieza artística exclusiva, sino también a experiencias o productos vinculados a los artistas colaboradores.
Entre los premios destacan viajes diseñados por Pau Clavero, lámparas exclusivas desarrolladas junto a Mariang Maturana, láminas artísticas creadas por Miranda Makaroff y vinilos firmados con entradas para un concierto de Walls. Además, quienes no encuentren una de las botellas podrán optar a otros premios y experiencias limitadas a través de códigos impresos en varias referencias de El Águila Sin Filtrar, El Águila Dorada y El Águila Sin Filtrar 0,0.
Entre ellos figuran una maleta inspirada en el universo viajero de Pau Clavero, camisetas y gorras diseñadas por Mariang Maturana, posavasos de Miranda Makaroff, un tocadiscos vinculado al mundo musical de Walls y entradas para festivales de música en los que estará presente la marca este verano.
La campaña de comunicación de “Limitadísimas”, lanzada el 4 de mayo, se presentó con un evento y una exposición abierta al público bajo el nombre “La Galería de arte El Águila”. En ella, los visitantes pudieron conocer el proceso creativo detrás de cada diseño y recorrer los distintos universos de los artistas participantes.
Con esta iniciativa, El Águila vuelve a apoyarse en su territorio de marca para reivindicar una forma diferente de mirar las cosas. Esta vez, dando protagonismo a una parte habitualmente desapercibida de la botella para demostrar que incluso lo cotidiano puede convertirse en una experiencia inesperada.