X ha rediseñado su plataforma publicitaria en torno a la segmentación contextual y semántica basada en inteligencia artificial (IA). La actualización ha situado los sistemas de recuperación y ranking impulsados por IA en el centro de la entrega publicitaria, con el objetivo de mejorar el control del anunciante, la velocidad de activación de campañas, la relevancia, la interacción, el ROI y la precisión de la segmentación.
La empresa ha descrito el movimiento como “la reforma de la plataforma publicitaria más ambiciosa en la historia de la compañía” y ha señalado que ha renovado su plataforma publicitaria desde la base. La actualización ha acercado el stack publicitario de X al de plataformas como Meta, que ha recurrido cada vez más a sistemas de recuperación y ranking con IA para ajustar la entrega publicitaria a la actividad del usuario y al contenido.
El cambio forma parte de los esfuerzos de X por reactivar su negocio publicitario tras la compra de la red social por parte de Elon Musk en 2022. Según datos de la consultora eMarketer, X cerró 2025 con ingresos publicitarios globales de 2.140 millones de dólares, un 2,2% más que en 2024. Lejos, sin embargo, de la facturación lograda en 2022 de 4.140 millones.
En usuarios, la red social finalizó el año pasado con 373,7 millones, un 1,8% menos que en 2024. Para 2026, desde eMarketer prevén una reducción de la base de usuarios de un 1,5% hasta los 367,9 millones, que se contraerá de nuevo un 1,3% en 2027 hasta situarse en los 363,2 millones de usuarios.
X también intenta reforzar la confianza del anunciante al presentar la plataforma como un espacio seguro para las marcas. La red social ha anunciado recientemente que recortará los reembolsos a cuentas spam y agregadores para reducir el clickbait en el feed de los usuarios. E introdujo a comienzos de este año las etiquetas de “colaboración pagada” para dar más claridad a las campañas con creadores.