Días después de que un juzgado estadounidense suspendiera de forma temporal la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, la Comisión Europea ha dado, sin embargo, su visto bueno a dicha operación, aunque con matices.
En concreto, Bruselas ha pedido al grupo estadounidense que renuncie durante diez años a mantener acuerdos de distribución cinematográfica con Universal en el mercado europeo.
Según el análisis realizado por el Ejecutivo comunitario, no se han detectado problemas de competencia en la producción cinematográfica, al considerar que el mercado cuenta con otros estudios como Disney, NBC Universal y Sony. Sus reservas se han centrado en la distribución de películas en los países del Espacio Económico Europeo donde Paramount y Universal mantienen una alianza estructural.
La adquisición permitiría incorporar el catálogo de Warner Bros. Discovery a una estructura de distribución que ya gestiona contenidos de Paramount y Universal. La Comisión temía que esta situación redujera la competencia y aumentara la concentración del mercado en varios países europeos.
Paramount Skydance deberá desprenderse de su participación en United International Pictures, la sociedad conjunta de distribución que mantiene con Universal en Europa, en un plazo máximo de 13 meses desde el cierre de la compra.
La empresa tampoco podrá participar de forma directa o indirecta en acuerdos con Universal para distribuir conjuntamente películas en el Espacio Económico Europeo durante los próximos diez años.
Las condiciones impiden además que las películas de Warner pasen a un distribuidor utilizado por Paramount cuando este también trabaje con Universal o Disney. La misma restricción se aplicará a los contenidos de Paramount cuando el distribuidor empleado por Warner gestione películas de alguno de esos dos estudios.
Paramount Skydance presentó el pasado 1 de julio una propuesta de compromisos para responder a las dudas planteadas por Bruselas. La transacción está valorada en 110.000 millones de dólares, unos 96.420 millones de euros.
La Comisión ha señalado que las concesiones resuelven sus preocupaciones porque evitarán que las películas de las empresas fusionadas se distribuyan junto con contenidos de Disney o Universal. Tras obtener una respuesta favorable en las consultas realizadas al mercado, Bruselas ha concluido que la operación ya no plantea problemas de competencia.