Coca-Cola refuerza la hostelería con su campaña sobre el vidrio retornable

Según el estudio Hábitos de consumo de refrescos en hostelería, el 82% de los españoles prefiere las botellas de vidrio cuando consume refrescos en este tipo de establecimientos.

Cada botella de vidrio de Coca-Cola está diseñada para ser rellenada hasta 25 veces o, lo que es lo mismo, para tener hasta 25 vidas.

Coca-Cola presenta la segunda edición de su campaña centrada en el vidrio retornable, una iniciativa con la que reafirma su apuesta por la hostelería en España. Para la compañía y su socio embotellador, Coca-Cola Europacific Partners Iberia (CCEP), el canal Horeca representa cerca del 20% de sus ventas, consolidándose como un eje estratégico dentro de su actividad.

En la actualidad, Coca-Cola cuenta con más de 194.000 clientes en Horeca, ocio nocturno y comida rápida, según el Estudio de impacto socioeconómico de la marca en 2024. Con esta campaña, la empresa busca seguir impulsando la actividad de bares y restaurantes, estrechamente vinculados al tejido social y económico de ciudades, pueblos y barrios.

Dentro de esta estrategia, Coca-Cola presenta el vidrio retornable como un envase exclusivo para hostelería que combina rentabilidad para los establecimientos, una mejor experiencia de consumo y un menor impacto ambiental. Este formato está diseñado para ser rellenado hasta 25 veces, y actualmente el 84% de los clientes de CCEP en el canal Horeca y asociados compra vidrio. La reciente incorporación de Fanta Frambuesa Zero al canal Horeca refuerza también esta apuesta.

La estrategia responde, además, a las preferencias del consumidor. Según el estudio Hábitos de consumo de refrescos en hostelería, elaborado por CS On Research para CCEP, el 82% de los españoles prefiere las botellas de vidrio cuando consume refrescos en este tipo de establecimientos. Los encuestados destacan especialmente la capacidad del vidrio para conservar la frescura y el sabor original de la bebida, mejorando así la experiencia. También señalan que los refrescos se disfrutan mejor en vaso ancho, una opción elegida por el 69%, y con mucho hielo, preferencia compartida por el 85%.

Para adaptarse a distintos momentos de consumo, Coca-Cola ofrece en vidrio varios formatos, entre ellos el de 350 mililitros, orientado principalmente a las comidas, y el de 237 mililitros, pensado para aperitivos, tardeo o consumo nocturno. Según la compañía, esta variedad ayuda a los establecimientos a incrementar tanto el tráfico de clientes como el ticket medio.

Ciclo completo de las botellas y la apuesta por la innovación

Uno de los elementos más destacados de la nueva campaña es la vuelta de un minijuego digital interactivo con el que Coca-Cola busca acercar al consumidor el proceso de reutilización del vidrio. Bajo la idea de “las 25 vidas del vidrio retornable”, la propuesta recrea el ciclo completo de una botella: desde su recogida en el establecimiento hasta su limpieza, rellenado y redistribución.

A través de distintas fases, el usuario participa en retos que simulan etapas reales del proceso industrial. En “Container Washing”, debe limpiar las botellas; en “Filling”, rellenarlas con precisión; y en “Grouping & Palletizing”, agruparlas y prepararlas para su distribución. El recorrido concluye mostrando cómo los envases regresan de nuevo al bar, cerrando así el circuito de reutilización.

Más allá del vidrio retornable, Coca-Cola también subraya su inversión en innovación para avanzar hacia nuevos modelos de consumo y dispensación. La compañía trabaja en proyectos piloto que visualizan el envase del futuro como un formato rellenable, más ligero, con menos materia prima y con mayor presencia de materiales reciclados o renovables.

Entre estas iniciativas destaca Coca-Cola freestyle, un sistema que permite personalizar la bebida y utilizar vasos reutilizables. A ello se suma Pour My Beverage, un modelo de autoservicio que se está probando en España y que permite a los consumidores rellenar y pagar sus bebidas de forma autónoma en espacios como estadios, parques de atracciones, restaurantes, oficinas o cafeterías, reduciendo esperas y fomentando soluciones reutilizables.