Radiografía del 5G. Retos y promesas de la próxima generación móvil

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Plantas de fabricación con robots móviles que se mueven en sintonía; experiencias de realidad aumentada al pasar por una tienda; o disfrutar de un concierto con unas gafas de realidad virtual y sin marearse. Son las promesas del 5G, la próxima generación de red móvil que traerá consigo una mayor velocidad y una menor latencia.

La conectividad 5G se convirtió en la estrella de un buen número de ponencias y expositores de los fabricantes y operadores reunidos en la última edición del Mobile World Congress (MWC), la feria de telefonía móvil que se celebró en Barcelona del 25 al 28 de febrero. Cuatro días de intensa actividad en el que compañías como Telefónica, Vodafone, Orange, Ericsson, Samsung o Huawei mostraron al público cómo empresas, usuarios y ciudades aprovecharán las ventajas de la red móvil. Estas son, mayor ancho de banda, mayor velocidad y menor latencia que la experimentada en 4G.

A la espera de redes

Dos fueron las cuestiones planteadas, no obstante. A falta del lanzamiento operativo de las redes comerciales de la nueva conectividad, ya se habla de la aparición de los primeros smartphones 5G con precios que llegan alcanzar los 2.000 euros. Cristiano Amon, presidente de Qualcomm, expresó en el congreso que los terminales ya están listos, “solo estamos esperando las redes”. Justo el mismo día en el que el director de tecnología de la operadora estadounidense AT&T, Andre Fuetsch, señaló al medio CNET que el problema se halla en los dispositivos.

Sea la falta de terminales, sea la falta de redes, lo cierto es que en España fabricantes de tecnología y operadores llevan tiempo trabajando en la nueva red móvil. Santiago Tenorio, director de red de Grupo Vodafone, ha señalado a IPMARK cómo en febrero de 2018 lograron realizar la primera llamada usando el estándar que el organismo 3GPP cerró en diciembre de 2017. El terminal empleado, un móvil del tamaño de una nevera que consumía varios kilovatios. “Pero nunca antes en ninguna de las generaciones de telefonía móvil nadie había conseguido hacer una llamada en tres meses, normalmente se tarda entre seis y nueve”, ha indicado.

En enero del pasado año, Telefónica puso en marcha el proyecto Ciudades Tecnológicas 5G. Eligió Segovia, Talavera de la Reina y Málaga para desarrollar junto a diversos fabricantes pruebas de uso real de la próxima generación móvil. Mientras que Orange aprovechó el MWC para mostrar a los asistentes cómo revolucionará ciertos sectores, en compañía de proveedores como Samsung, Ericsson, Huawei o Cisco. Movimientos que han situado a España entre los países líderes en el desarrollo de la red 5G y por delante de Francia, Reino Unido, Alemania e Italia, según el último estudio de la consultora Arthur D. Little.

Desarrollar y desplegar el nuevo estándar de conexión móvil no resulta una tarea fácil, sin embargo. Manuel Sánchez Malagón, director de planificación de red de Orange España ha explicado a esta publicación  que, desde un inicio, la implantación del 5G ha supuesto un cambio radical que conlleva una estandarización muy compleja. De acuerdo con Mercedes Fernández, directora de innovación de Telefónica, dicha estandarización se ha planteado en dos fases, non stand alone  (NST) – que funciona sobre la red 4G- y stand alone (ST) – 5G funcionando sobre una arquitectura propia-,  y aunque ya se ha desarrollado la primera, en septiembre y diciembre del año pasado se produjeron las primeras modificaciones. “¿Por qué? Porque se estandarizó con demasiada prisa”, asegura.

Pero aunque el camino resulte complicado, los ingenieros se las han arreglado para erigir una nueva red móvil. En el caso de Vodafone, la operadora ha implementado un interfaz radio nuevo, obteniendo una banda más ancha y más rápida. El fabricante Ericsson, por su parte, se ha apoyado en el software para transformar una red 4G en 5G. Según ha señalado a IPMARK Iván Rejón, head of strategy, Gov’t & Industry Relations, Marketing & Communications, la compañía ha desarrollado una solución llamada dual core, que se apoya en el núcleo tradicional del 4G, pero incorpora una conexión aérea 5G que permite migrar de manera progresiva a la nueva arquitectura. “Desplegar 5G en ciudades, en función del tráfico – que viene aumentando de forma exponencial- puede requerir densificar, es decir, desplegar antenas en nuevos espacios urbanos, y, por ende, una inversión adicional”, indica.

¿Qué traerá consigo la próxima generación de red móvil? “En vez de velocidades cercanas al giga, hablamos casi de dos gigas ya de partida. Y en vez de latencias de 30 o 40 milisegundos, hablamos de latencias de 10, 15 milisegundos, que es una barbaridad, como la fibra [óptica] en casa”, ha expresado Tenorio. La directora de innovación de Telefónica va más lejos. “Un 4G muy ajustado con edge computing podría llegar a los 20 milisegundos de latencia, pero con el 5G la promesa es llegar a cinco e incluso a un milisegundo en la red”.

Ahorro y personalización

A efectos prácticos, el 5G va a propiciar la aparición de nuevas aplicaciones para compañías y usuarios. En el caso de las primeras, Mercedes Fernández menciona el mantenimiento asistido en la industria 4.0 en el cual un operario aprovecha la realidad aumentada para informarse y realizar una reparación. “O para saber exactamente lo que hay detrás de una pared, para encajar una pieza nueva que está siendo modelada en 3D en un entorno de fabricación, como puede ser un astillero o una fábrica de aviones”. Rejón se refiere al funcionamiento correcto de un grupo de robots que trabajan de forma sincronizada. Para que los mismos se mueven se requiere una conexión móvil. “La sincronía a la que trabajan tales robots hace que, por ejemplo, si hay un pequeño retraso sobre muy pocos milisegundos la planta de producción se pare durante media hora y haya que resetearla, y supone unas pérdidas enormes”.

En el ámbito de la salud, el portavoz de Ericsson contempla la aparición de ambulancias conectadas y de operaciones quirúrgicas realizadas por un robot en remoto. Aunque en este último caso, Rejón duda sobre su masificación. “Estamos hablando de una aplicación muy concreta, de nicho, pero que el 5G viene a resolver”. Mientras que Santiago Tenorio, de Vodafone, predice la presencia de comunicaciones personalizadas en el sector retail. “Que al pasar por delante del escaparate de Mango, por ejemplo, lo que tú veas no sea lo mismo que lo que ve otra persona”.

Retransmisiones en 360º

La llegada del 5G provocará cambios en la forma de consumir contenidos por parte de los usuarios, gracias a la disponibilidad de una conexión más rápida y a un mayor ancho de banda. La directora de innovación de Telefónica prevé que no será necesario descargarse vídeo a la carta para disfrutar de una serie o película en el tren en alta calidad. “Vamos a tener contenidos en streaming y nos bajaremos un vídeo en tiempo real y no notaremos cortes”, subraya Fernández. A lo que se suma una mejora en el empleo de gafas de realidad virtual, que debido al retardo que se produce en una conexión 4G pueden provocar mareos en los usuarios. Y retransmisiones en vivo en 360º de un partido de fútbol o de un concierto. Gracias a una conexión 5G presente en el recinto, varias cámaras 360º y unas gafas de realidad virtual, es posible sumergir al espectador de casa en el ambiente del que disfrutan los congregados en el evento. Un caso que la operadora presentó en el MWC y en el que quien se pusiera unas gafas de realidad virtual visualizaba imágenes en directo del Camp Nou, estadio del F.C Barcelona.

Sobre la fecha en la que compañías y usuarios podrán emplear un terminal con conexión a una red comercial 5G, la directora de innovación de Telefónica cita 2021. Y de acuerdo con el portavoz de Ericsson, los primeros servicios no reflejarán las promesas sugeridas. Pero observando la evolución del resto de generaciones de red móvil, el futuro resulta prometedor.

¿Hacia la red 6G?

El pasado 22 de febrero, en uno de sus habituales ‘tuits’, Donald Trump solicitó a las empresas estadounidenses que comenzaran a trabajar en la red 6G, alegando que “no hay razón para quedarse atrás”. Sin embargo, en palabras de Mercedes Fernández, al 6G “ni se le ve ni se le espera”. De acuerdo con la portavoz de Telefónica, a pesar de que una red cuenta con una vida útil larga, la 3GPP, el organismo que promueve la estandarización de redes móviles, realiza actualizaciones de la última generación durante siete años. Y en el caso del 5G, aún se encuentra en desarrollo. “¿Cuándo podremos oír hablar del 6G? Si nada cambia hasta ahora – y no hay razón para que cambie- dentro de cinco o seis años”. Aunque desde Ericsson, Rejón asegura que ya se hallan trabajando en la próxima red. Pero, para verlo, “estamos hablando de 2030, son ciclos largos de inversión y requiere una cierta planificación”, subraya.

Pilar Chacón

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