Del hype a la ejecución: el salto hacia un marketing agentificado

"La inteligencia artificial está en todas las conversaciones y, aunque da la sensación de que empezamos a estar algo saturados del tema, no ha hecho más que empezar". Por Álvaro De La Mota, 'executive manager' en Tangity part of NTT DATA.

Se menciona en comités, planes estratégicos, roadmaps tecnológicos o propuestas de transformación. Pero, precisamente por eso, cuanto más presente está en el discurso, más evidente es que todavía estamos en el principio de su impacto real.

Álvaro De La Mota, executive manager en Tangity part of NTT DATA.

Desde Tangity part of NTT DATA creemos que la incorporación de la IA al marketing no se escapa a esta realidad. No porque actualmente falten casos de uso o ámbitos de aplicación, sino porque todavía estamos lejos de ver a las organizaciones apoyarse realmente en sus capacidades de forma estructural. En muchos casos, la adopción sigue siendo parcial o muy lenta por distintos motivos: costes, desconocimiento, miedo al cambio o, sencillamente, porque el modelo operativo actual no está preparado para absorber una transformación de esta magnitud.

El problema no es de ambición. Las organizaciones tienen claro que la IA es parte del presente y, sobre todo, del futuro. Lo que ocurre es que el modelo operativo tradicional ya no escala al ritmo que exige el mercado. Hoy los equipos operan en un entorno cada vez más complejo: más canales, más datos, más presión por resultados, más personalización exigida por el cliente y menor margen de error. Sin embargo, gran parte de la operativa sigue dependiendo de procesos manuales, herramientas infrautilizadas y una coordinación fragmentada entre áreas, partners y plataformas.

Ante este escenario, cuando hablamos de “agentificar el proceso de marketing”, no queremos decir que haya que crear una cantidad enorme de agentes que resuelvan tareas específicas de manera aislada. En realidad, lo que queremos es evolucionar el modelo operativo mediante la integración de agentes especializados que estén conectados entre sí: capaces de acompañar y apoyar el proceso de marketing end to end: desde la generación de insights y la planificación, hasta la producción de contenidos, la activación omnicanal, la optimización de assets y la gestión del valor del cliente.

Tareas potencialmente agentificables

El valor no reside en conceptualizar agentes. Eso es, relativamente, la parte sencilla y cualquier equipo puede identificar en poco tiempo un listado de tareas potencialmente agentificables. El valor reside en implantarlos con capacidad productiva, conectándolos con datos, plataformas y procesos reales. En definitiva, en hacer que la IA deje de ser una capa aspiracional para convertirse en una palanca tangible de crecimiento y eficiencia.

Ahora bien, esta evolución no se produce con demos ni con pilotos desconectados. Se produce cuando existe priorización, conexión al stack, ownership claro, mecanismos de control y un marco de medición común. La agentificación, desde nuestro punto de vista, solo genera valor cuando se implanta como un sistema estructurado y cohesionado, con reglas claras, estándares de calidad, criterios de compliance y una lógica de escalado progresivo que permita distinguir qué funciona, qué debe optimizarse y qué no merece ser industrializado.

Desde Tangity part of NTT DATA entendemos la agentificación como la industrialización del marketing del futuro, y, en realidad, también del presente: una forma de operar donde datos, creatividad, tecnología e IA trabajan de manera orquestada para ganar velocidad, consistencia y eficiencia sin perder control. Porque el debate ya no debería ser si la IA va a transformar el marketing. La verdadera pregunta es quién será capaz de convertirla antes en una ventaja operativa real.