Moonz ha convertido las sonrisas creadas por inteligencia artificial en el eje de su nueva campaña publicitaria, ‘Hasta la IA necesita ortodoncia’, desarrollada por la agencia creativa independiente El Hombre del Paraguas. La acción parte de una pregunta: si un algoritmo puede generar una sonrisa aparentemente perfecta en segundos, ¿puede determinar también si esa boca está sana?
Con este planteamiento, las clínicas especializadas en ortodoncia infantil y odontopediatría buscan llamar la atención sobre los modelos estéticos a los que están expuestos los menores a través de imágenes generadas o modificadas mediante inteligencia artificial.
La propia tecnología se convierte en el material creativo de la campaña. Las piezas muestran desde sonrisas generadas por IA con anomalías evidentes hasta otras visualmente impecables para poner de manifiesto que una apariencia perfecta no equivale necesariamente a una boca sana.
“La IA es capaz de fabricar en segundos una sonrisa aparentemente perfecta, pero no tiene criterio para determinar si esa boca está sana”, explica Javier Martínez, fundador de El Hombre del Paraguas. El creativo señala que la agencia optó por no explicar la inteligencia artificial desde fuera, sino por convertirla en protagonista de la acción.
‘Hasta la IA necesita ortodoncia’ se difunde desde el 4 de septiembre en redes sociales y soportes digitales. El spot utiliza las propias imágenes creadas mediante algoritmos para plantear el debate sobre los límites entre los contenidos reales y sintéticos y su influencia en la percepción de la apariencia física.
Con la acción, Moonz pretende también trasladar a las familias la importancia de desarrollar una mirada crítica hacia este tipo de contenidos, especialmente entre los menores.
De la perfección digital al criterio profesional
La campaña se apoya en varios estudios sobre el consumo y la percepción de contenidos generados con inteligencia artificial. Una investigación de Kapwing publicada este año, realizada sobre más de 10.000 vídeos de TikTok, concluyó que el 57,4% de los contenidos analizados en la categoría Kids podía clasificarse como AI slop, término utilizado para describir contenidos de baja calidad producidos de forma automatizada. En la etiqueta #cartoonkids, esta proporción alcanzó el 97%.
Moonz traslada esta cuestión al terreno de la salud bucodental. Un estudio publicado en 2026 en Scientific Reports analizó la capacidad de dentistas, estudiantes de odontología y público general para diferenciar entre sonrisas generadas mediante IA y resultados reales de tratamientos de ortodoncia.
Entre los participantes sin formación odontológica, solo el 41,2% de las imágenes creadas con IA fueron identificadas correctamente como artificiales. Además, este grupo otorgó una puntuación media de atractivo de 81,1 puntos sobre 100 a las sonrisas sintéticas, frente a los 37,8 puntos de los resultados clínicos reales.
A partir de esta diferencia entre percepción visual y diagnóstico, Moonz defiende que la decisión de realizar un tratamiento debe responder a las necesidades particulares de cada paciente y no a la búsqueda de modelos estéticos procedentes de las redes sociales.