Arturo Valls nos anima a "salvar lo auténtico" en la campaña de Arroz Dacsa

Arturo Valls nos anima a «salvar lo auténtico» en la nueva campaña de Arroz Dacsa

El objetivo de la nueva campaña de Arroz Dacsa es recopilar y poner en valor el mayor número posible de cosas auténticas, derivadas de la música, el arte, la cultura, el folclore, la arquitectura, el ocio o la gastronomía, entre otras.

Bajo el lema “Salvemos lo auténtico”, Arroz Dacsa lanza su nueva campaña , realizada por la agencia Kids, con la que la marca de arroces nos anima a recordar lo importante en la vida. Una idea protagonizada por el polifacético Arturo Valls, que se convierte en el Noé del siglo XXI para salvar las cosas auténticas, las de toda la vida. 

La campaña muestra la historia de un hombre corriente que, ante la situación de incertidumbre que vivimos, se propone un disparatado reto: construir un arca para salvaguardar todo aquello que nos hace felices. En palabras de la dirección creativa de Kids, la agencia de publicidad que está detrás de la campaña, “la idea es traer un poco de humor y esperanza ahora que todo parece desmoronarse. Estamos perdiendo la ilusión y necesitamos recordar las cosas por las que merece la pena seguir adelante”.

Por su parte, la dirección de marketing de Arroz Dacsa añade “cada persona tiene su propia lista de cosas auténticas. Lugares, objetos, personas… que siempre han estado ahí, a las que siempre recurre. Nuestro objetivo es fomentar que las compartan, ponerlas en común para motivarnos los unos a los otros”.

Recopilar las cosas auténticas

El plan estratégico, centrado fundamentalmente en el medio online, consta de una primera pieza audiovisual, donde se plantea este particular reto, seguida de varias píldoras cortas distribuidas por hitos a lo largo del año y con un desenlace que dará un giro inesperado a la
historia. Estas piezas servirán como detonante para la creación de diferentes contenidos y dinámicas en redes sociales, enfocadas a promover la participación del público.

El objetivo es recopilar y poner en valor el mayor número posible de cosas auténticas, derivadas de la música, el arte, la cultura, el folclore, la arquitectura, el ocio o la gastronomía, entre otras.