La iniciativa busca visibilizar una realidad que sigue vigente: en más de 60 países, las muestras públicas de afecto entre personas del mismo sexo pueden acarrear graves consecuencias.
La campaña se articula en torno a una pieza audiovisual que se estrena el 23 de junio en YouTube y contará con difusión en redes sociales como X, Bluesky, Facebook y LinkedIn. La acción permanecerá activa hasta los primeros días de julio, coincidiendo con las celebraciones del Orgullo, con el objetivo de generar conversación y aumentar la concienciación sobre esta problemática.
La creatividad se construye a partir de una reinterpretación de uno de los símbolos universales del amor: los cupidos. En la animación, estos personajes aparecen apuntando con armas a distintas parejas, transformando su significado tradicional en una amenaza cuando el amor representado pertenece al colectivo LGTBIQ+. Mediante este recurso visual, la campaña refleja cómo aquello que debería ser motivo de celebración puede convertirse en causa de persecución en determinados contextos.
Miguel Ángel Calderón, director de Comunicación y Marca de Amnistía Internacional en España, subraya que “en pleno siglo XXI todavía hay muchas personas en el mundo que aman con miedo a ser hostigadas, detenidas, torturadas o incluso a perder la vida”. Además, recuerda que la organización lleva décadas trabajando contra la discriminación y la violencia hacia las personas LGTBIQ+ y alerta de los retrocesos que se están produciendo en algunos países en materia de derechos y libertades.