¿Qué tienen en común un chef que ha recorrido 26 países en busca de inspiración y una marca de café que compite en una de las categorías más disputadas del mercado? A simple vista, muy poco. Sin embargo, ambos se han convertido en ejemplos de cómo una estrategia de marca bien construida puede transformar una historia en una ventaja competitiva y generar reconocimiento internacional.
Detrás de ambos proyectos está Peter Schmidt Group, una de las agencias de branding más reconocidas de Europa, que desde su oficina de Lisboa ha desarrollado dos trabajos distinguidos por algunos de los premios más prestigiosos de la industria creativa. La nueva identidad de Kiko Martins ha sido reconocida con un D&AD Wood Pencil y un FAB Award Oro, mientras que el rebranding de Bellissimo Cafés recibió el iF Design Award 2026 en la categoría de Packaging.

Más allá de los premios, ambos proyectos reflejan una misma manera de entender el branding. En un momento en el que los consumidores reciben miles de impactos al día y donde la diferenciación resulta cada vez más difícil, las marcas con mayor capacidad de crecimiento no son necesariamente las que comunican más. Las mejores marcas no se comprenden primero, se sienten primero. Las marcas que poseen esta cualidad tienen un aura. Emanan una atmósfera reconocible, una inteligencia sensorial y una profundidad simbólica que las hace imposibles de ignorar y difíciles de replicar.
Porque construir una marca relevante no consiste únicamente en diseñar un logotipo o renovar una identidad visual. Consiste en encontrar una idea con suficiente fuerza para ordenar un negocio, inspirar una organización y generar una experiencia coherente en todos los puntos de contacto. Es precisamente esa visión estratégica la que une los proyectos de Kiko Martins y Bellissimo Cafés.
Las mejores marcas no se comprenden primero, se sienten primero. Las marcas que poseen esta cualidad tienen un aura.
Kiko Martins: convertir una trayectoria personal en una marca
Los reconocimientos obtenidos por la nueva identidad de Kiko Martins no premian únicamente una solución creativa. Reconocen la capacidad de transformar una historia profundamente personal en una marca con proyección internacional.
Durante años, el chef portugués ha construido una propuesta gastronómica basada en la exploración. Sus viajes por 26 países, el descubrimiento de nuevas culturas y el intercambio constante de técnicas, sabores e historias han dado forma a una cocina que trasciende fronteras. Sin embargo, toda esa riqueza no estaba plenamente reflejada en su identidad de marca.
El reto para Peter Schmidt Group consistía en traducir esa trayectoria en una plataforma capaz de representar no solo al chef, sino también su forma de entender la gastronomía. El objetivo no era crear una identidad para un restaurante, sino construir una marca preparada para evolucionar junto a su carrera y acompañar futuros proyectos.
La estrategia partió de una idea sencilla: convertir el viaje en el eje central del posicionamiento. No como una referencia literal a los lugares visitados, sino como una actitud permanente de curiosidad, aprendizaje y descubrimiento. Esa idea permitió construir una narrativa consistente, capaz de conectar emocionalmente con el público y de diferenciar a Kiko Martins dentro de un panorama gastronómico cada vez más competitivo.
La identidad incorpora además un lenguaje inspirado en la cartografía. Las coordenadas geográficas integradas en el nombre del chef funcionan como un recurso simbólico que invita a descubrir itinerarios, experiencias y culturas, convirtiendo la propia marca en una representación de ese recorrido vital.
El resultado es una identidad con personalidad, profundidad y capacidad de adaptación. Una marca que no solo identifica, sino que cuenta una historia y acompaña la evolución de un proyecto con vocación internacional.
Bellissimo Cafés: evolucionar sin perder aquello que hace única a una marca
Si el proyecto de Kiko Martins nacía de una historia personal, Bellissimo Cafés planteaba un desafío que muchas empresas conocen bien: cómo evolucionar una marca consolidada sin perder aquello que la hizo valiosa.
El iF Design Award 2026 obtenido por el proyecto confirma la complejidad de este tipo de transformaciones. En categorías como la del café, donde la competencia es intensa y las opciones para el consumidor parecen infinitas, diferenciarse resulta cada vez más complicado. Pero cambiar por cambiar tampoco es la respuesta. Una evolución excesiva puede romper la relación de confianza construida durante años.
La estrategia desarrollada por Peter Schmidt Group partió de una convicción muy clara: Bellissimo no necesitaba reinventarse. Necesitaba reforzar aquello que ya la hacía especial.
La innovación no siempre implica empezar desde cero. En muchas ocasiones consiste en identificar aquello que ya genera valor y potenciarlo de forma inteligente.
Con una personalidad inspirada en la cultura italiana y construida alrededor de la promesa “Essenza Italiana”, la marca ya contaba con unos valores sólidos y fácilmente reconocibles. El verdadero reto consistía en aumentar su relevancia, ganar visibilidad en el punto de venta y conectar con nuevas generaciones de consumidores sin renunciar a su esencia.
Para conseguirlo, el proyecto fue mucho más allá de una actualización estética. Se desarrolló un sistema de marca más sólido y flexible, capaz de organizar el portafolio de productos, adaptarse a diferentes canales y ofrecer una experiencia consistente tanto en retail como en el canal Horeca. La evolución también se trasladó a la comunicación física y digital, reforzando la presencia de la marca en todos sus puntos de contacto.
El resultado demuestra que la innovación no siempre implica empezar desde cero. En muchas ocasiones consiste en identificar aquello que ya genera valor y potenciarlo de forma inteligente, fortaleciendo el posicionamiento sin romper el vínculo emocional que los consumidores ya mantienen con la marca.
El branding como motor de crecimiento
Aunque responden a desafíos muy distintos, los casos de Kiko Martins y Bellissimo Cafés comparten una misma enseñanza: las marcas más fuertes no son las que siguen tendencias, sino las que construyen una idea propia y son capaces de desarrollarla de forma coherente a lo largo del tiempo.
Los premios internacionales obtenidos por ambos proyectos reconocen la excelencia creativa, pero también validan una forma de entender el branding como una herramienta estratégica para generar valor. Porque una marca relevante no solo mejora la percepción de un producto o un servicio, si no que también fortalece el posicionamiento de una empresa, facilita su crecimiento y crea vínculos más sólidos con clientes y consumidores.
Desde Lisboa, Peter Schmidt Group está demostrando que el branding puede convertirse en un activo de negocio con impacto real. Cuando una marca nace de una idea auténtica, con profundidad simbólica, inteligencia sensorial y capacidad para conectar con la cultura, consigue algo que va mucho más allá de la notoriedad: despierta interés, genera recuerdo y crea una conexión emocional que perdura en el tiempo. Y es precisamente esa capacidad de ocupar un espacio próprio en la mente y en la cultura lo que convierte a una marca en una marca con aura y verdaderamente relevante.
