La confianza de los consumidores españoles y europeos ha registrado una leve recuperación durante el segundo trimestre de 2026, después del descenso sufrido entre marzo y abril. Pese a esta mejora, las expectativas sobre la economía, los ingresos y la disposición a comprar continúan en terreno negativo, según el último informe GfK NIM Euro Clima de Consumo.
El estudio, que analiza las percepciones de los habitantes de 29 países europeos, señala que la recuperación se ha producido principalmente durante mayo y junio. Las medidas adoptadas para contener los precios, los anuncios de alto el fuego y una cierta normalización de la incertidumbre entre la población se encuentran entre las posibles razones de esta evolución.
En España, la mejora de las expectativas económicas ha sido más lenta que en otros mercados europeos. El indicador cayó seis puntos entre marzo y abril hasta situarse en -30 y se mantuvo sin cambios en mayo. En junio avanzó dos puntos y cerró el trimestre en -28.
Este resultado coloca a España por debajo de Alemania, que ha terminado junio con -9, Reino Unido, con -25, y la media de la Unión Europea, situada en -24. Sin embargo, el dato español es menos negativo que el de Italia, con -35, y Francia, con -40.
España ha descendido desde la posición 14 que ocupaba en marzo hasta el puesto 23 en junio dentro del conjunto de países estudiados. Solo tres de los 29 mercados analizados han terminado el trimestre con expectativas económicas positivas.
La evolución de la confianza no refleja de forma equivalente los datos macroeconómicos del país. Según GfK, la percepción ciudadana continúa marcada por la incertidumbre internacional, la polarización y las dudas sobre el comportamiento futuro de los precios.
“Las mejorías que observamos durante el segundo trimestre son mínimas y parten de indicadores marcadamente pesimistas”, ha explicado Antonieta Martín, responsable del estudio en España. La directiva añade que la mayoría de los mercados analizados siguen en valores negativos y que los avances aún son insuficientes para generar la percepción de una situación económica favorable.
Las previsiones de ingresos vuelven a valores negativos
La confianza de los hogares españoles en sus ingresos, que era el único indicador positivo en marzo, también ha empeorado durante el trimestre. El dato cayó once puntos en abril hasta situarse en -12, después de haberse mantenido estable desde septiembre del año anterior.
Durante los meses posteriores ha recuperado parte del terreno perdido y ha cerrado junio en -7 puntos. La evolución se produce tras varios meses marcados por el incremento del coste de la energía, el encarecimiento de las hipotecas y la preocupación relacionada con el acceso a la vivienda.
España ha terminado el trimestre en la posición undécima de la clasificación europea en expectativas de ingresos, dos puestos por debajo de marzo. Aun así, su resultado es menos negativo que el de Alemania, con -12, Francia, con -24, e Italia, con -44. Reino Unido registra una cifra ligeramente mejor, con -5.
La media europea se mantiene en -18, lo que muestra que la desconfianza sobre la evolución de la renta de los hogares sigue extendida en buena parte del continente.
La intención de compra anticipa un consumo contenido
La disposición a comprar de los consumidores españoles ha permanecido en valores negativos. El indicador descendió nueve puntos entre marzo y abril, recuperó tres en mayo y cerró junio en -20.
El resultado apunta a que la población no prevé realizar grandes compras durante los próximos meses. España ocupa el puesto 18 entre los mercados analizados y se encuentra por detrás de Alemania, con -13, e Italia, con -16. Reino Unido registra -26 y Francia cae hasta -40.
La media europea se ha situado en -22, con solo cinco países en positivo. Esta evolución refleja que la cautela en el gasto no se limita a España y afecta al conjunto del continente.
Disminuye la preocupación por una subida de precios
La percepción sobre el comportamiento de la inflación es el indicador que más ha mejorado durante el segundo trimestre. En España, la preocupación ante un nuevo incremento de los precios se ha moderado tras avanzar cinco puntos.
El pesimismo había aumentado especialmente en marzo y abril, coincidiendo con las tensiones internacionales, el bloqueo del estrecho de Ormuz y el encarecimiento del petróleo y la energía. Al cierre de junio, los consumidores españoles se muestran algo menos preocupados por una nueva subida de precios.
La mejora también se ha registrado en Alemania, Francia e Italia. En el conjunto europeo, las expectativas sobre un aumento de los precios han descendido diez puntos y han terminado junio en +8.
Hungría ha encabezado las principales variables de confianza del informe. El país registra 39 puntos en expectativas económicas y 31 en previsiones de ingresos, mientras que también presenta el dato más positivo en disposición a comprar.
El GfK NIM Euro Clima de Consumo se elabora con datos propios de Alemania, Polonia y Reino Unido, además de información recogida por otras instituciones bajo la coordinación de la Comisión Europea. Desde octubre de 2023, los resultados se analizan y publican junto al Nuremberg Institute for Market Decisions.