Aunque solemos asociar la salud cerebral a la edad, la memoria o la genética, buena parte de esa protección se construye en gestos bastante más cotidianos: dormir bien, moverse, mantener la vida social, estimular la mente y, también, comer mejor.
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La prevención se ha convertido en una de las grandes aliadas frente al deterioro cognitivo. En España, casi un millón de personas viven con demencia o deterioro cognitivo grave, y la enfermedad de Alzheimer es la causa más frecuente. Pero la fotografía no es solo clínica: también es social. Muchos casos leves siguen sin diagnosticar y, según los datos recogidos por la Sociedad Española de Neurología, una parte importante de la población reconoce no tener claro qué hábitos ayudan realmente a cuidar el cerebro.
Ahí es donde la alimentación gana protagonismo. Lejos de las promesas milagrosas y de las listas de superalimentos, los expertos apuntan a una idea más sencilla y más exigente: mirar cómo comemos de forma habitual. El dietista-nutricionista y tecnólogo alimentario Aitor Sánchez lo resume con una idea clara: conviene dejar de observar la alimentación como una suma de ingredientes aislados y empezar a entenderla como un “patrón alimentario global”. Es decir, el conjunto de decisiones que repetimos cada día y que, con el tiempo, acaban teniendo más impacto que cualquier elección puntual.
En salud cerebral, la alimentación funciona mejor cuando se entiende como una práctica sostenida
En salud cerebral, la alimentación funciona mejor cuando se entiende como una práctica sostenida. Una dieta rica en alimentos de calidad, con presencia habitual de frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales, aceite de oliva y fuentes saludables de proteína, puede formar parte de ese cuidado diario. También cuenta reducir aquello que juega en contra, como el consumo de alcohol o la presencia frecuente de productos ultraprocesados.
La nutrición, además, no actúa sola. Lo que comemos influye en el descanso, en la energía con la que nos movemos, en el estado de ánimo y en la capacidad de mantener rutinas beneficiosas. “Nuestra dieta funciona dentro de un ecosistema y tiene una relación directa con la calidad de nuestro descanso, la actividad física y el bienestar emocional”, recuerda Sánchez.
La tecnología hace la prevención más accesible
La dificultad, muchas veces, está en pasar de la información a la acción. Sabemos más que nunca sobre salud, pero también convivimos con más mensajes contradictorios. En nutrición, esa confusión puede ser especialmente intensa: suplementos que prometen resultados rápidos, dietas restrictivas, alimentos presentados como imprescindibles o consejos que cambian de una semana a otra. Frente a ese ruido, los expertos recomiendan volver a lo básico: mirar el conjunto de la dieta, cuidar la regularidad y evitar que las excepciones se conviertan en norma.
The Mind Guardian, una aplicación digital gamificada, basada en IA, permite explorar funciones cognitivas relevantes en personas mayores de 55 años
En paralelo a estos hábitos, la tecnología puede ayudar a que la prevención sea más accesible. En esa línea se sitúa The Mind Guardian, una aplicación digital gamificada, basada en inteligencia artificial, que permite explorar funciones cognitivas relevantes en personas mayores de 55 años y favorecer la sensibilización e identificación temprana de señales de alerta que aconsejen prestar atención a la salud cerebral.
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La herramienta, impulsada por Samsung en colaboración con la Universidade de Vigo, no es un producto sanitario con marcado CE, no diagnostica enfermedad de Alzheimer ni deterioro cognitivo y no sustituye la valoración profesional. Su valor está en otro lugar: promover la salud cerebral, facilitar que más personas presten atención a posibles cambios y abrir conversaciones tempranas con profesionales, familias o entornos de apoyo cuando existan señales persistentes de preocupación.
Tecnología con Propósito
Ese enfoque conecta con la iniciativa Tecnología con Propósito de Samsung, que busca aplicar la innovación a retos sociales concretos. Como explica Elena Fernández, Head of Corporate Marketing and Communications de Samsung Electronics Iberia, “nuestro compromiso en Samsung va más allá de la innovación tecnológica; se trata de mejorar la vida de las personas”. En sus palabras, herramientas como The Mind Guardian muestran cómo la tecnología puede contribuir a “abrir nuevas conversaciones sobre el cuidado de la mente” y hacer que la prevención y el bienestar cognitivo sean más accesibles.