La pieza central parte de reseñas reales publicadas en internet y construye un relato en primera persona, narrado por una trabajadora sexual, para mostrar cómo la prostitución ha encontrado en la era digital un nuevo escaparate de exposición. El audiovisual avanza de forma progresiva, desde imágenes abstractas hasta una acumulación de comentarios y valoraciones que evidencian la deshumanización de las mujeres prostituidas.
La campaña busca desplazar el foco de las víctimas hacia quienes sostienen el sistema: los proxenetas y los hombres que pagan por sexo. Según datos citados en el documento, un tercio de los hombres en España reconoce haber pagado por sexo.
Bajo el título “Abolición contra la prostitución”, la acción se difundirá en televisión, radio, prensa, medios digitales, redes sociales, exterior y cine. También estará disponible en castellano, catalán, gallego, euskera y valenciano, con subtitulación, audiodescripción y lengua de signos.