Škoda Auto inicia la producción en serie del Epiq, su nuevo modelo de entrada 100% eléctrico, en la planta de Volkswagen Navarra, situada en las inmediaciones de Pamplona. Se trata del primer vehículo de la marca checa que se fabrica en España.
Además, este modelo es el segundo de su actual gama europea producido fuera de sus plantas en República Checa, tras la generación actual del Superb. El arranque de producción del Epiq supone un paso relevante dentro de la estrategia industrial del Volkswagen Brand Group Core, que agrupa las marcas de volumen del Grupo Volkswagen.
El modelo forma parte de la nueva familia de coches urbanos eléctricos del grupo, junto con el Cupra Raval, el Volkswagen ID. Polo y el Volkswagen ID. Cross, todos ellos previstos para fabricarse en plantas españolas.
Con esta decisión, Škoda refuerza las sinergias industriales dentro del grupo y libera capacidad productiva en sus propias instalaciones para otros modelos con alta demanda. Al mismo tiempo, la marca amplía su ofensiva eléctrica con un vehículo llamado a desempeñar un papel clave en el segmento de entrada, donde busca ofrecer una propuesta competitiva en tecnología, precio y versatilidad.
El nuevo Epiq es, además, el primer modelo de Škoda construido sobre la plataforma MEB+ y el primero en adoptar plenamente el lenguaje de diseño Modern Solid. Junto con el Peaq, el vehículo contribuirá a duplicar la gama eléctrica de la marca este año.
“El inicio de la producción del nuevo Škoda Epiq es un momento histórico. Con el impulso de Brand Group Core a nuestras espaldas, estamos haciendo que la conducción totalmente eléctrica sea más accesible que nunca”, afirma Klaus Zellmer, CEO de Škoda Auto. El directivo destaca que el modelo ofrece “una excelente relación calidad-precio” y está diseñado “para la vida real”.
Por su parte, Andreas Dick, miembro del Comité Ejecutivo responsable de producción y logística de Škoda Auto,destaca la importancia industrial del proyecto. “El Epiq es el primer modelo de Škoda que se fabrica en España. Este paso pone de relieve la solidez y la adaptabilidad de nuestra red de producción”, expresa.
La planta de Volkswagen Navarra, fundada en 1965 e integrada en el Grupo Volkswagen desde 1984, es uno de los centros productivos clave del grupo. Desde entonces, ha fabricado más de diez millones de vehículos, principalmente del Volkswagen Polo. Actualmente cuenta con cerca de 5.000 empleados y produce más de 1.400 coches al día.
Hasta ahora, la factoría navarra fabricaba modelos de combustión como el Volkswagen Taigo y el Volkswagen T-Cross. Con la llegada del Epiq, la planta amplía su programa industrial para incorporar vehículos totalmente eléctricos, una transición que continuará próximamente con el Volkswagen ID. Cross.
La flexibilidad de la planta será uno de los factores clave en esta nueva etapa. Al igual que la fábrica de Škoda en Mladá Boleslav, Volkswagen Navarra permitirá ensamblar en una misma línea vehículos de combustión y modelos eléctricos, adaptándose así a la evolución de la demanda en los distintos segmentos del mercado.