El laboratorio de fraude de DoubleVerify, DV Fraud Lab, ha identificado una nueva modalidad de fraude publicitario móvil que muestra anuncios inmediatamente después de que el usuario finaliza una llamada telefónica. El sistema, denominado AfterCall Ads, aprovecha la distracción posterior a la conversación para generar impresiones y clics sin una intención real de interacción.
La firma ha detectado un aumento significativo de aplicaciones que despliegan publicidad fuera de su contexto habitual y que recurren a mecanismos similares para operar. Según el análisis, DV Fraud Lab localiza cada mes decenas de estas aplicaciones, responsables en conjunto de cientos de millones de impresiones publicitarias.
Las aplicaciones analizadas solicitan permisos especiales al usuario bajo argumentos engañosos. Una vez concedido el acceso, detectan el final de una llamada y abren una pantalla que muestra el anuncio, aunque el usuario no se encuentre utilizando la aplicación que lo sirve.
El fraude se apoya principalmente en el permiso de Android que permite mostrar contenido sobre otras aplicaciones. El sistema operativo no concede esta autorización mediante el cuadro de diálogo habitual, sino que redirige al usuario a los ajustes del dispositivo para que la habilite de manera deliberada.
Los desarrolladores maliciosos alteran este proceso al presentar el permiso como necesario para el funcionamiento de la aplicación. Los usuarios con menos conocimientos técnicos pueden aceptar la solicitud sin saber que permitirá desplegar publicidad sobre otras pantallas del teléfono.
La detección de AfterCall Ads presenta dificultades porque las aplicaciones no comparten nombres de paquetes ni estructuras idénticas. Además, algunos servicios legítimos, como las herramientas de identificación de llamadas, utilizan eventos similares tras finalizar una conversación telefónica, lo que limita la eficacia de los análisis basados únicamente en patrones de comportamiento.
DoubleVerify asegura que sus sistemas de detección basados en inteligencia artificial han identificado las distintas variantes observadas. La empresa señala que la colaboración entre las plataformas de aplicaciones y los proveedores independientes de verificación resulta necesaria para localizar esquemas que pueden superar los controles previos a la instalación.
Además de desviar inversión publicitaria hacia tráfico de baja calidad, esta práctica puede perjudicar la percepción de las marcas. Los usuarios reciben anuncios intrusivos sin conocer su origen y pueden vincular al anunciante con el comportamiento de la aplicación, aunque la marca no haya participado en el fraude.