Danone y Serunion celebran la segunda edición de Reciplan, un proyecto educativo y medioambiental que convierte los envases de yogur consumidos en los comedores escolares en mobiliario para los propios colegios.
La iniciativa, puesta en marcha en 2025, busca acercar la economía circular a los alumnos de una forma práctica, tangible y conectada con su día a día. En esta nueva edición, el proyecto ha dado un salto nacional con la participación de 20 centros escolares de las zonas Centro, Levante, Norte y Cataluña, frente a los seis colegios de la primera edición. En total, 6.505 alumnos y alumnas han formado parte de la iniciativa, logrando recoger más de 50.000 envases de yogur Danone, equivalentes a 6.000 kilos de envases recuperados.
Con el material recogido se han fabricado 20 mesas-huerto, que quedarán instaladas de forma permanente en los centros participantes. Estos huertos escolares permitirán a los niños y niñas continuar aprendiendo sobre sostenibilidad, cultivo de alimentos y consumo responsable, dando continuidad al ciclo iniciado en el comedor.
Reciplan se articula en tres fases: Reutilizar, Reciclar y Disfrutar. En la primera, los alumnos utilizan los envases en dinámicas educativas y juegos antes de desecharlos, comprendiendo que un objeto puede tener más de una vida. En total, se han desarrollado 30 horas de actividades centradas en sostenibilidad, economía circular y consumo responsable.
Posteriormente, en la fase de reciclaje, los envases recogidos se envían a CM Plastik, empresa especializada en la transformación de residuos plásticos, donde se convierten en materia prima para fabricar las mesas-huerto. El proceso culmina con la entrega de este mobiliario a cada centro, cerrando el ciclo y mostrando a los alumnos el resultado directo de su implicación.
“Con este proyecto buscamos demostrar la capacidad de convertir el reciclaje en una experiencia pedagógica real, con impacto tangible y positivo”, señala Charo Saavedra, responsable de Sostenibilidad de Danone Iberia. Para Danone actuar como agente de cambio implica contribuir a la concienciación desde edades tempranas y promover pequeños gestos capaces de generar un impacto colectivo.
Desde Serunion, Sergio Villalba, responsable de Innovación Pedagógica, destaca que Reciplan permite llevar la sostenibilidad al día a día del comedor escolar a través del juego y las experiencias compartidas, generando hábitos que trascienden el aula y el propio centro educativo.
La iniciativa se enmarca en la colaboración de más de 20 años entre Danone y Serunion en torno a una alimentación más saludable y sostenible. Además, las mesas-huerto estarán conectadas con otros programas educativos de Serunion, como Semillas Mágicas, que acerca a los alumnos al origen de los alimentos a través del cultivo, y el proyecto Acqua, que permitirá regar los huertos con agua recuperada.