Según diversas investigaciones, más del 80% de las ventas minoristas se producen en entornos físicos. A partir de esta premisa, la integración de datos geoespaciales permite analizar variables como el tráfico, el clima o los patrones de movilidad para entender mejor cómo influyen en las decisiones de compra y anticipar la demanda.
La incorporación de estos datos facilita el desarrollo de estrategias de marketing con un enfoque hiperlocal, apoyadas en información del entorno en tiempo real. Además, la compañía señala que este proceso se realiza mediante sistemas de colaboración de datos que priorizan la privacidad.
Stephan Pretorius, director de tecnología de WPP, destaca que la integración de datos del mundo físico permite “tomar decisiones de una manera completamente nueva” y ampliar la comprensión del recorrido del consumidor más allá del ámbito digital.
Por su parte, Yael Maguire, vicepresidenta y directora general de Google Maps Platform y Google Earth, subraya que la combinación del modelado geoespacial con capacidades avanzadas de razonamiento permite a las empresas obtener una visión más profunda del entorno.
Tres aplicaciones clave
La integración se articula en tres ámbitos principales. En primer lugar, la inteligencia de audiencias, donde los datos agregados permiten relacionar comportamientos de consumo con factores físicos como el clima o dinámicas poblacionales. Esto abre la puerta a aplicaciones en sectores como el asegurador, donde es posible anticipar necesidades y ajustar la comunicación con los clientes.
Los datos geoespaciales impulsan nuevas aplicaciones en creatividad, medios y logística
En segundo lugar, la planificación de medios y la medición de resultados. El acceso a datos del entorno físico permite validar campañas con mayor precisión y orientar las inversiones hacia resultados de negocio. En este contexto, WPP ha desarrollado un índice de preparación para vehículos eléctricos por localidades, que ha permitido mejorar el rendimiento de campañas y reducir el coste de conversión.
Por último, la colaboración incluye el desarrollo de nuevos flujos de trabajo en producción y creatividad. A través de soluciones basadas en datos de mapas, los equipos pueden generar contenidos adaptados a contextos culturales locales y detectar tendencias emergentes en distintas ciudades.
Asimismo, la integración de datos específicos, como la gestión del tráfico en tiempo real, también se aplicará a soluciones logísticas, con el objetivo de optimizar rutas y mejorar la distribución en la última milla.