La electrificación del automóvil gana terreno en España y se consolida como la opción predominante entre los compradores de vehículos nuevos. Entre enero y abril de 2026, el 68,4% de los coches matriculados en el país incorporó algún tipo de electrificación, lo que equivale a 279.478 unidades sobre un total de 408.491 matriculaciones, según datos de la DGT recogidos por el operador de movilidad Bipi.
Estas cifras reflejan un cambio de fondo en el mercado automovilístico español. Los vehículos con distintivo medioambiental Eco o Cero ya representan prácticamente siete de cada diez coches nuevos, impulsados por una oferta cada vez más amplia, la evolución tecnológica y las restricciones de circulación asociadas a las Zonas de Bajas Emisiones.
Dentro de este avance, los vehículos con hibridación ligera, conocidos como MHEV, fueron los más demandados en los cuatro primeros meses del año. Este tipo de coches, que combinan un motor de combustión con un sistema eléctrico de apoyo, alcanzaron las 106.581 matriculaciones, el 26,1% del total del mercado. Su etiqueta ECO y la ausencia de necesidad de recarga externa los sitúan como una de las puertas de entrada más accesibles a la electrificación.
También destacaron los híbridos convencionales, o HEV, con 87.281 unidades matriculadas y una cuota del 21,36%. Estos modelos pueden circular en modo eléctrico en determinadas situaciones, especialmente en ciudad, y ofrecen una alternativa equilibrada entre eficiencia, autonomía y facilidad de uso.
Por su parte, los híbridos enchufables sumaron 48.217 matriculaciones entre enero y abril, lo que supone el 11,8% del mercado. Gracias a sus baterías de mayor capacidad, los PHEV permiten realizar desplazamientos diarios en modo eléctrico y cuentan con etiqueta CERO, con ventajas adicionales en algunas grandes ciudades.
Los vehículos 100% eléctricos registraron 36.938 matriculaciones, equivalentes al 9,04% del total. Aunque todavía se sitúan por detrás de las tecnologías híbridas, su crecimiento continúa apoyado en su menor coste de uso, la ausencia de emisiones directas y los beneficios asociados a la etiqueta CERO.
En una posición todavía minoritaria se encuentran los eléctricos de autonomía extendida, con 461 unidades matriculadas y una cuota del 0,11%. Esta tecnología utiliza siempre el motor eléctrico para mover el vehículo, mientras que el motor de combustión actúa únicamente como generador para recargar la batería.
La convivencia de tantas tecnologías electrificadas ha ampliado las opciones para los conductores, pero también ha añadido complejidad a la decisión de compra. En este escenario, Bipi destaca el papel de las fórmulas de movilidad flexible, que permiten acceder a diferentes tipos de vehículos y adaptar la elección a las necesidades de cada usuario, especialmente en un contexto marcado por las nuevas exigencias urbanas y medioambientales.