La Embajada de Suecia en España presenta el estudio “No somos tan s(u)ecos”, una investigación que analiza la percepción de los españoles sobre la sociedad sueca y busca acercar ambas culturas. Según el informe, casi el 40% de los españoles asocia a los suecos con rasgos de distancia, como frialdad, seriedad o sequedad, aunque más del 70% considera que, en la práctica, son personas cercanas.
El estudio, desarrollado junto a la consultora YouGov y basado en más de 1.000 entrevistas representativas, refleja que el conocimiento real sobre Suecia sigue siendo limitado. Un 40% de los españoles reconoce tener una familiaridad baja con el país y un 16% afirma que no sabría definir qué aspectos representan a la sociedad sueca.
Entre quienes sí identifican rasgos asociados a Suecia, los adjetivos más mencionados son la frialdad, con un 22%; la disciplina, con un 13%; y la seriedad, con un 10%. Sin embargo, la investigación muestra que esta percepción responde en gran medida a la falta de contacto directo con el país y sus ciudadanos: solo un 17% de los encuestados afirma conocer bien Suecia y apenas un 15% tiene relación directa con personas suecas.
La visión cambia cuando los españoles imaginan situaciones concretas. El 74% de los encuestados cree que un sueco se pararía a ayudarle con una sonrisa si se perdiera en Estocolmo. Esta percepción positiva aumenta entre quienes tienen mayor familiaridad con el país: casi nueve de cada diez españoles que conocen bien Suecia aseguran que recibirían ayuda sin dudarlo.
Más allá de los estereotipos, el informe identifica importantes puntos de encuentro entre ambas sociedades. Los españoles consideran que Suecia y España comparten valores vinculados a la calidad de vida y el bienestar, señalados por el 31% de los encuestados; el disfrute del tiempo libre y la vida social, mencionado por el 26%; y la importancia de la familia y las relaciones personales, destacada por el 24%.
Uno de los conceptos que mejor ejemplifica esta conexión es el “Fika”, una pausa cotidiana para tomar café y algo dulce muy arraigada en la jornada laboral sueca. Aunque el 87% de los españoles no conocía esta costumbre, un 66% afirma que le parece una idea muy atractiva.
La apertura hacia la cultura sueca también se refleja en la gastronomía. Aunque el conocimiento de la cocina del país nórdico se concentra principalmente en productos como el salmón, conocido por el 68%, o las albóndigas, identificadas por el 44%, el 82% de los españoles se muestra abierto a probar propuestas de fusión sueco-española. La combinación preferida es el pan crujiente sueco, conocido como knäckebröd, con jamón ibérico, elegida como la opción más atractiva por el 34%.
El embajador de Suecia en España, Per-Arne Hjelmborn, señala que Suecia genera “una cierta distancia por falta de vivencia directa”, pero ha defendido que esa distancia desaparece cuando se visibilizan objetivos compartidos como el bienestar o la calidad de vida.
La campaña ‘No somos tan s(u)ecos’, liderada por las agencias Allwhite y Tinkle, cuenta con el apoyo de empresas y organizaciones suecas activas en España, entre ellas ABB, AstraZeneca, Ikea, Nordea Asset Management, Swedish-Spanish Foundation, Swegon, Volvo Cars, Alfa Laval, Ericsson, Polestar, Scania o Securitas.
La iniciativa coincide, además, con la conmemoración del 400º aniversario del nacimiento de la Reina Cristina de Suecia. En este marco, la Embajada desarrollará entre octubre y diciembre de 2026 un programa de actividades culturales, principalmente en el Museo Nacional del Prado, inspirado en la figura de la reina, una mujer vinculada al arte, la cultura, la ciencia y la libertad intelectual.
La agenda incluirá encuentros de música y literatura con referentes como Theodor Kallifatides, Sara Stridsberg y Liv Strömquist, así como mesas de diálogo sobre liderazgo femenino y visibilización de la mujer en el ámbito STEM. Con esta programación, la Embajada busca fomentar el intercambio cultural, el conocimiento mutuo y la inspiración de nuevas generaciones.