Durante los meses más fríos del año, la piel se enfrenta a uno de sus retos más exigentes. El descenso de las temperaturas, los cambios bruscos entre exterior e interior y el uso continuado de la calefacción alteran la función barrera cutánea, lo que se traduce en mayor sensibilidad, pérdida de hidratación y un aspecto más apagado.
Un escenario que obliga a replantear las rutinas habituales y a entender que mantener una piel saludable en invierno no depende únicamente de lo que se aplica sobre la superficie. En esta línea, gana peso una visión del cuidado que va más allá del “antiaging” clásico y se centra en rutinas sencillas, eficaces y respetuosas con los tiempos naturales de regeneración de la piel.
Este cambio de enfoque conecta con la tendencia age well, que propone acompañar a la piel en cada etapa y reforzar sus mecanismos naturales para que se mantenga estable incluso en condiciones ambientales adversas. “Hablar de cuidar la piel en invierno es hablar de fortalecerla desde la base. No se trata solo de aliviar los efectos visibles del frío, sino de reforzar a la piel para que se mantenga funcional, hidratada y luminosa a lo largo del tiempo”, explica Mireia Ferrer, directora de marketing de Genové.
La piel también se cuida desde dentro
El invierno, cuando los procesos de regeneración pueden verse afectados, se está consolidando como un punto de inflexión para incorporar el cuidado “desde dentro” a la rutina diaria. En ese contexto, la nutricosmética se ha convertido en un complemento habitual para reforzar la piel durante la temporada fría, con formatos diseñados para el día a día que buscan ayudarla a adaptarse mejor a las condiciones propias del invierno.
Booster de Rederm: un refuerzo en formato bebible
Dentro de esta tendencia, Genové destaca el Booster de Rederm, un regenerador cutáneo bebible concebido como apoyo práctico en los meses fríos. El producto se presenta en sticks bebibles para facilitar su incorporación a la rutina, con una pauta simple: un stick al día, preferiblemente por la mañana, durante un mínimo de dos meses.
Su formulación incluye la exclusiva Ultraboost, un complejo de activos diseñado para actuar en sinergia y apoyar los mecanismos naturales de la piel. “La clave está en cómo se combinan los activos y en que la fórmula esté diseñada para trabajar de forma complementaria desde el interior, algo especialmente importante en invierno, cuando la piel es más vulnerable”, señala Mari Carmen, brand manager de Genové.
El Booster de Rederm combina péptidos bioactivos de colágeno, ácido hialurónico, astaxantina, vitaminas y minerales esenciales, con el objetivo de contribuir al mantenimiento de la hidratación, elasticidad y firmeza, además de ayudar a proteger la piel frente a los efectos propios del invierno.