A menos de un mes del Día Internacional del Huevo (7 de octubre), el huevo recupera el protagonismo como un alimento básico en la cesta de la compra, natural, sostenible, asequible, rico en vitaminas y proteínas. Inprovo (Organización Interprofesional del Huevo y sus Productos en España), reunió de manera íntima a un grupo de periodistas para presentar ‘Huevo Europeo, 3 veces bueno’, una campaña que narra con un toque humorístico las cualidades de un producto cotidiano que se puede consumir a cualquier hora y edad.
Mª Luz de Santos, directora de Inprovo, comenta que la campaña está dirigida a dos targets. Por un lado, los jóvenes sin hijos con edades comprendidas de los 18 a los 38 años, quiénes estudios han detectado que consumen menos huevo, bien sea por falta de hábito o conocimiento de todos los beneficios que genera. Por otro, esas familias con hijos menores de 16 años, quiénes consumen huevo con menos frecuencia a causa de los falsos mitos hacia este alimento. La directiva explicó que lo más común son unas seis o siete raciones para aquellos consumidores que llevan una vida activa y que los españoles consumen una media de tres huevos por semana.
“El huevo es uno de los alimentos más completos y versátiles que existen”, subraya Ana María López Sobaler, doctora en Farmacia y catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Y añade: «Es fundamental que la divulgación se base en evidencia científica para que la población disponga de información rigurosa y aproveche los beneficios de este alimento en cualquier momento del día. Su aporte proteico, de vitaminas y minerales en el marco de una dieta mediterránea lo convierten en un alimento muy valioso para todas las etapas de la vida».
Tras ahondar sobre la versatilidad del huevo, un alimento que se puede cocinar de múltiples formas y está presente en las diferentes etapas del día y en diversas comidas, Ester Muñoz, presidenta de Inprovo, recordó los tres pilares fundamentales del valor del huevo como producto de origen europeo que garantiza confianza al consumidor, más allá de situar al sector en el mapa.
El primero es la seguridad alimentaria, tanto en granjas como en todos los puntos de venta posibles. El segundo es que la trazabilidad. El huevo tiene un código impreso y hasta el código de postal de la granja de origen que permite tener activado el sistema de alertas. En tercer lugar, el bienestar animal, un aspecto que sensibiliza y preocupa a los consumidores europeos. En este terreno, desde Inprovo reconocen que se produce de forma respetuosa y alineados al modelo de sostenibilidad.
Una acción llevada al videopodcast y la página web propia
La campaña de Inprovo, que ha sido desarrollada junto a Atrevia como agencia creativa y responsables del evento en el que los medios de comunicación convocados probaron las cualidades del huevo, tiene como objetivo demostrar que el huevo es un producto versátil y estable que hay que incluir en la dieta alimenticia porque tiene un valor añadido: además de la proteína, hay estudios que determinan que el consumo mediano de huevo está asociado al menor deterioro cognitivo. Además, también trabaja la sarcopenia (pérdida de masa muscular) al ayudar con sus nutrientes a reucperarla.
En otro orden de cosas, el spot no es la única acción que se ha llevado a cabo desde Inprovo. Con el fin de establecer los beneficios del producto y trasladar la idea de lo fácil que es cocinar el huevo, nace ‘Mesa a las 3’, un videopodcast que cuenta con con Deborah Ciencia, el creador de contenido Benja Serra y la María Morales, finalista de Masterchef, en su primer episodio.
Estos contenidos no sólo están pensados para entretener, sino también para ofrecer debates interesantes en los que los participantes se hacen preguntas como ¿de yema o clara? ¿más hecho o menos hecho? . Desde Inprovo, adelantaron que el capítulo dos contará con la periodista Irene Junquera y el psicólogo Rafa Guerrero. Además, la organización tiene su propia página web donde se encuentran recetas, tanto las más tradicionales como las más innovadoras.
Un producto demandante
«Tomar sólo clara y dejar la yema implica quitar la mitad de la proteína. El huevo es un producto de valor nutricional cuya durabilidad desde que lo pone la gallina es de 28 días en términos de consumo preferente», explicó Ana María López, catedrática de Nutrición y Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid.
«La proteína está de moda y el huevo tiene una proteína biodisponible. El retiro de tres millones de gallinas también afectó y tensionó el mercado. A pesar de esto, el huevo sigue siendo uno de los productos más accesibles más baratos y con una docena puede comer una familia entera. El objetivo principal del sector es que siempre haya abastecimiento para la población», reconoció Mª Luz de Santos sobre la subida de precios de los huevos.