Takis siempre ha sido un amor intenso. Un snack con personalidad atrevida, capaz de generar fans apasionados, pero también de romper algún que otro corazón. Porque esa intensidad, ese picante, a veces era demasiado. Con el lanzamiento de Takis Intense Nacho, la marca tuvo la oportunidad de reconquistar a esos fans: misma actitud, mismo carácter, cero lágrimas.
Pero reconquistarlos requería algo más que un lanzamiento de producto. Requería una historia, y esa historia solo podía contarla la gente real. Ahí es donde entró Territory Influence. Como agencia de influencer marketing especializada en contenido generado por consumidores, sabían que la versión más creíble de esa historia no vendría de la marca. Vendría de las personas que ya la amaban. El reto era crear las condiciones para que esa historia emergiera de forma auténtica, a escala y con la energía creativa suficiente para trascender.
Para lograrlo, Territory aplicó su Authenticity System: un marco de tres pilares construido sobre una creencia central: el contenido auténtico no surge por casualidad. Requiere las personas adecuadas, la dirección creativa correcta y la estrategia de amplificación apropiada.
Para Takis, así fue como funcionó:
Smart Selection
La autenticidad empieza antes que el contenido. No basta con encontrar consumidores, nano y micro influencers: hay que encontrar a los correctos. Para Takis Intense Nacho, identificamos y activamos a 1.500 creadores de la propia comunidad, priorizando la afinidad genuina por encima del número de seguidores. El perfil no era aleatorio: el 95% estaba interesado en probar una versión no picante, el 84% consumía snacks con frecuencia, el 73% no toleraba el picante o lo toleraba muy poco, y el 67% ya conocía la marca y declaraba que le encantaba. Consumidores que ya tenían una historia que contar.
Smart Prompting
Guiamos sin guionar. En una campaña construida sobre el brand love, la dirección creativa tenía que sentirse tan divertida e irreverente como el propio Takis. Bajo el concepto #ConTakisYaNoLloro, dimos a los participantes dos misiones claras: una declaración personal de amor al producto, una foto, un video creativo, cualquier cosa que mostrara cuánto les gustaba, y un meme. No un meme pulido y aprobado por la marca. Un meme genuinamente divertido, cercano y ligeramente caótico, del tipo que se comparte porque la gente de verdad lo encuentra gracioso, no porque un presupuesto de medios lo empuje.
Los participantes recibieron inspiración, ejemplos y prompts creativos, pero la ejecución fue completamente suya. El brief era sencillo, amor intenso que no hace llorar, y dio a los creadores exactamente la dirección suficiente para hablar con su propia voz sin perder el hilo de la campaña.
El contenido resonó no porque fuera impecable, sino porque era personal: personas reales compartiendo una experiencia real con una marca que ya amaban. No se sintió como publicidad. Se sintió como la recomendación de alguien que de verdad lo vivió.
Smart Amplification
El gran contenido auténtico no debería quedarse en lo orgánico. Y una relación tan intensa como esta siempre iba a dejar huella. Más de 2.300 piezas de contenido social orgánico. Más de 8 millones de impresiones online. Más de 64.000 interacciones. Más de 20.000 pruebas del producto compartidas en casa. Y los datos que más importan: el 96% de los participantes recomendaría el producto y el 91% tiene previsto volver a comprarlo tras la campaña. No son métricas de visibilidad. Son métricas de convicción.
La campaña #ConTakisYaNoLloro demostró que las historias de amor más poderosas no las escriben solo las marcas, también las cuentan las personas que ya creen en ellas. Cuando las voces adecuadas hablan con autenticidad, y esa autenticidad está bien estructurada y amplificada, el mensaje no solo llega a la gente. Las mueve.

Lorenza Campitelli, head of business development de Territory Influence.