La «casita» de Bad Bunny se convierte en símbolo contra la crisis de la vivienda

La acción, desarrollada por Dentsu Creative, la agencia creativa del grupo Dentsu con la firma de Amnistía Internacional.

El 28 de mayo, en el aniversario de la ley de la vivienda de 2023, la casita se trasladó frente al Congreso de los Diputados.

Las calles de Madrid amanecieron el pasado 22 de mayo empapeladas con mensajes como “Tití me preguntó cuándo podrá pagarse un alquiler” o “Es más fácil entrar en la casita de Benito que conseguir una vivienda digna”. Los carteles llevaban la firma de Amnistía Internacional.

Además, estas creatividades  redirigían a una landing en la que, tras ver un House Tour de la conocida “casita”, se invitaba a la ciudadanía a firmar por el derecho a una vivienda digna. La acción, desarrollada por Dentsu Creative, la agencia creativa del grupo Dentsu, había comenzado dos días antes con la publicación del anuncio de la casa de los conciertos de Bad Bunny en Idealista, aunque no estaba realmente en venta. Se trataba de una reivindicación para apostar por el acceso a una vivienda digna.

Según explican desde la agencia, el anuncio fue desactivado en apenas tres minutos, aunque en ese breve periodo llegó a recibir más de 20 solicitudes. El movimiento dio un paso más el 28 de mayo, coincidiendo con el aniversario de la ley de vivienda de 2023. Ese día, la “casita” se trasladó frente al Congreso de los Diputados, donde un portavoz de Amnistía Internacional atendió a diversos medios generalistas, que recogieron sus declaraciones y amplificaron el mensaje de la organización.

La campaña buscaba poner el foco en las dificultades de acceso a la vivienda en España mediante un recurso cultural reconocible y una puesta en escena pensada para generar conversación pública. La iniciativa combinó soportes físicos en la calle, activación digital y presencia institucional para visibilizar la urgencia del problema.

La repercusión no tardó en extenderse. Tras la acción de Amnistía Internacional, surgió de forma espontánea una protesta similar en Canarias, también en formato de anuncio, lo que contribuyó a mantener el debate abierto y a aumentar el alcance de la campaña. Hasta la fecha, la acción ha tenido presencia en medios nacionales como RTVE, Onda Cero, El Mundo o El Español, y ha logrado también eco internacional, con apariciones en medios de Puerto Rico e incluso en The Times.

Con esta campaña, Amnistía Internacional ha conseguido transformar un icono popular en una herramienta de denuncia social.  En este sentido, la «casita» de los conciertos de Bad Bunny al que acuden invitados vips que disfrutaron del concierto desde un lugar privilegiado, se ha convertido en un acto de reivindicación por el derecho a una vivienda digna.