El Decálogo Sostenible… Damm

Circularidad con alma mediterránea.

Hace 150 años que Damm elabora cerveza mirando al Mediterráneo. En todo este tiempo, la compañía ha evolucionado sin perder de vista aquello que la vio nacer: el respeto por el entorno, el territorio y las personas. Hoy ese legado se traduce en iniciativas que recorren toda su cadena de valor y que buscan avanzar hacia un modelo de producción cada vez más eficiente, responsable y sostenible.

1. Apuesta por la economía circular

Damm impulsa un modelo de producción basado en los principios de la economía circular, que busca aprovechar al máximo los recursos generados en el proceso de elaboración. Subproductos como el bagazo se reutilizan, por ejemplo, como alimentación animal o fertilizante natural. Solo en 2024 se reaprovecharon más de 96.000 toneladas de bagazo procedentes de la fábrica de El Prat de Llobregat. Gracias a este enfoque, más del 90% de los residuos generados en las plantas de cerveza, agua y refrescos del grupo se valorizan, evitando su envío a vertedero y avanzando hacia un modelo productivo más eficiente y sostenible.

2. Ingredientes naturales y de proximidad

La compañía trabaja mayormente con proveedores locales, lo que permite reducir el impacto ambiental asociado al transporte y reforzar el vínculo con el territorio. Damm impulsa un modelo de abastecimiento de proximidad, por ejemplo, asegura que como mínimo el 80% de la cebada provenga de cultivos situados a menos de 200 kilómetros de sus centros de producción. A esta apuesta se suman iniciativas para fomentar el cultivo local de ingredientes clave, como el lúpulo, con proyectos como el desarrollado en Prades (Tarragona), que contribuye a promover el cultivo de lúpulo en el Mediterráneo y a fortalecer la cadena de valor agrícola vinculada a la elaboración cervecera.

3. Energía solar y transición energética

Damm ha impulsado la instalación de plantas fotovoltaicas en sus centros productivos, lo que la convierte en la cervecera con mayor superficie de placas solares de España. Gracias a estas instalaciones, la compañía avanza en su transición energética y refuerza el autoconsumo: actualmente autogenera el 26,5% de la energía que consume en sus fábricas, reduciendo así su dependencia de fuentes energéticas externas y su huella de carbono.

4. Uso responsable del agua 

El agua es un recurso esencial en la elaboración de cerveza y su gestión eficiente forma parte de las prioridades ambientales de Damm. Desde 2008, la compañía ha reducido un 36% el consumo de agua, gracias a la optimización de los procesos productivos y a la mejora continua de la eficiencia en sus fábricas. Así, avanza hacia un modelo de producción más sostenible y responsable con los recursos naturales.

5. Plantas con certificación residuo cero

Todas las fábricas de cerveza y la maltería La Moravia cuentan con la certificación Residuo Cero de AENOR, que garantiza que más del 90% de los residuos generados se reintroducen en la cadena de valor mediante reciclaje, reutilización o valorización.

6. Envases reciclables y fomento del reciclaje

Damm trabaja para reducir el impacto ambiental de sus envases mediante criterios de ecodiseño y el uso de materiales más sostenibles. Actualmente, el 100% de los envases de la compañía son reciclables y más del 50% son reutilizables, lo que permite alargar su ciclo de vida y reducir el consumo de nuevas materias primas. Además, la empresa impulsa iniciativas de sensibilización para fomentar el reciclaje, como su histórica campaña de recogida de latas en el litoral mediterráneo, con la que cada verano se recuperan más medio millón de latas para su posterior reciclaje.

7. Protección de la biodiversidad

El compromiso de Damm con la protección del entorno se traduce en distintos proyectos de conservación y protección de la biodiversidad en los territorios donde opera. Entre ellos destacan iniciativas como la recuperación del ferreret en la Serra de Tramuntana (Mallorca) junto a la Fundación Barcelona Zoo, la protección de especies mediterráneas como los fartets, o la restauración de bosques de algas en el Parque Natural del Cap de Creus en colaboración con el CEAB-CSIC. La compañía también participa en proyectos de recuperación de fauna marina junto al CRAM, contribuyendo a la rehabilitación y liberación de tortugas marinas en el Mediterráneo.

8. Voluntariado corporativo 

A través del programa #LiveToBePartOfTheChange, las personas que forman parte de Damm participan en iniciativas sociales y medioambientales. Solo en el último año, más de 1.280 personas participaron en 26 acciones solidarias, dedicando más de 2.426 horas de voluntariado a proyectos vinculados con la protección del entorno, la inclusión social o el acompañamiento a personas mayores. 

9. Personas, igualdad, inclusión y conciliación

Las personas están en el centro de la cultura de Damm. La compañía impulsa políticas de igualdad, desarrollo profesional, inclusión de personas en riesgo de exclusión social y conciliación laboral y familiar, avaladas por la certificación EFR (Empresa Familiarmente Responsable), que reconoce las buenas prácticas en gestión del talento y bienestar de la plantilla.

10. Fundación Damm 

A través de la Fundación Damm, la compañía canaliza gran parte de su compromiso con la sociedad, impulsando iniciativas vinculadas al deporte, la formación y la cultura. Entre sus proyectos más emblemáticos destaca el Club de Fútbol Damm, referente en la formación de jóvenes deportistas desde hace más de setenta años, así como diferentes programas educativos y culturales que contribuyen a generar oportunidades para las nuevas generaciones y a reforzar el vínculo de la compañía con la comunidad.