McDonald’s elabora su propio K-drama para lanzar su McCrispy Korean BBQ

En la trama, el sonido del primer mordisco funciona como detonante de la historia y se eleva de atributo del producto a protagonista del contenido.

La compañía presenta una experiencia inmersiva que une el sabor de Corea con los códigos del entretenimiento asiático.

McDonald’s España refuerza su apuesta por la innovación y el entretenimiento con el lanzamiento de McCrispy Korean BBQ, una nueva hamburguesa que busca llevar la tendencia de la cultura K al terreno gastronómico.

La propuesta, creada por la agencia TBWA/ España, llega como una experiencia completa: combina la textura crujiente característica de la gama McCrispy con una salsa BBQ coreana que se convierte en el eje del producto, equilibrando matices intensos y pensados para “viajar” a Corea desde el primer bocado.

La marca va un paso más allá del lanzamiento en el menú y convierte la novedad en un relato cultural. Con la idea de que un producto “dramáticamente crujiente” merecía su propio K-Drama, McDonald’s crea “Amor a primer Crunch”, una serie producida por la compañía que homenajea la estética y narrativa de las ficciones coreanas.

En la trama, el sonido del primer mordisco —el ya icónico “crunch”— funciona como detonante de la historia y se eleva de atributo del producto a protagonista del contenido. “Sabemos que el crujiente es el factor determinante para el amante del pollo y es ahí donde queremos posicionarnos como marca. Con ‘Amor a primer Crunch’, el crujido de McCrispy deja de ser un atributo para convertirse en el protagonista absoluto […]», señala Álvaro Miguel, chief marketing officer de McDonald’s España.

La campaña, según explica la compañía, plantea una evolución del modelo publicitario tradicional: al transformar cada “escena de amor coreana” en un Korean Crunch Ad, el anuncio busca percibirse como entretenimiento, diluyendo la frontera entre contenido y comunicación de marca. El despliegue incluye una activación participativa en la que el consumidor toma la palabra.

A través de redes sociales y la App MyMcDonald’s, la marca ha impulsado una iniciativa para que los usuarios compartan relatos personales y los conviertan en guiones con estética K-Drama, reforzando el papel de su aplicación como un espacio de comunidad y experiencias, más allá de las promociones.