Decathlon vuelve a jugar con las reglas del marketing participativo y transforma el lanzamiento de su próxima campaña estival en un “mercado de fichajes” abierto a su propia comunidad.
Bajo el concepto “Pedri busca embajadores”, la marca invita a clientes y colaboradores a convertirse en protagonistas del rodaje junto a Pedri, actual embajador de la compañía, en una acción que desplaza el foco del “famoso” hacia la credibilidad de la gente que practica deporte a diario.
El movimiento, planteado como un casting social en tienda y redes, refuerza un posicionamiento que Decathlon lleva tiempo trabajando: democratizar el deporte y poner en valor la práctica cotidiana, con códigos de cercanía y autenticidad. La propuesta se aleja del spot clásico centrado en el ídolo para construir un relato de marca en el que el deportista funciona como catalizador y la comunidad, como prueba social.
La mecánica está diseñada para activar tres palancas típicas de campañas de alto rendimiento en social media: UGC (contenido generado por usuarios), alcance orgánico y afinidad de marca. Para participar, los aspirantes deben grabar un vídeo corto en cualquier tienda Decathlon explicando por qué serían buenos embajadores, publicarlo en Instagram o TikTok, etiquetar a @Decathlon_espana y añadir el hashtag #embajadordecathlon.
El hecho de situar el vídeo dentro del punto de venta no es casual: además de aumentar el tráfico y la experiencia de marca, convierte la tienda en escenario y en pieza de contenido, integrando retail y comunicación en un mismo gesto.
Pedri, embajador “conector”
En términos de estrategia, Pedri actúa como ancla aspiracional y “puente” hacia audiencias masivas, mientras que la campaña busca reforzar atributos como esfuerzo, superación y amor por el deporte desde un enfoque más humano. El mensaje implícito: cualquiera puede representar a Decathlon si comparte esa forma de vivir el deporte.
La convocatoria está abierta hasta el 28 de febrero con el incentivo principal de participar en el rodaje y aparecer en la campaña de verano. Con ello, la marca convierte la captación de talento en un formato de comunicación en sí mismo: una activación que, además de seleccionar perfiles, genera historias, alimenta el ecosistema social y refuerza el vínculo con su comunidad.