Pool y Crowdland se alían bajo la marca ‘Pool powered by Crowdland’ para responder a la próxima ola del marketing digital: menos IA usada “porque toca” y más sistemas operativos de marketing conectados a datos, escalables y medibles. En esta entrevista, Íñigo Pérez-Solero, CEO de Pool, y Koldo Ugarte, director general de Crowland, anticipan un 2026 que apunta hacia la automatización fiable, el entrenamiento de modelos por marca y la producción dinámica de creatividades. Con un objetivo claro: ganar eficiencia sin diluir la identidad. “Integrar IA de forma genérica es peligroso: si no hay sistema, la factura para recuperar la identidad de marca puede ser altísima”, advierten.
- ¿Qué señales indican que el sector de las agencias atraviesa una revolución más profunda que la vivida con la irrupción del entorno digital?
Iñigo Pérez-Solero: La revolución digital amplió el terreno de juego: aparecieron nuevos canales, formatos y especialidades, pero el modelo de agencia seguía siendo, en esencia, el mismo. Lo que vivimos ahora es distinto: es una reestructuración del propio sector. La tecnología y la IA permiten hacer más tareas con menos recursos y eso cambia la lógica del negocio. Ya no se trata de quién acumula más agencias o más capacidad “manual”, sino de quién es capaz de construir sistemas operativos de marketing conectados, escalables y medibles. Esta revolución, además, trae un riesgo añadido: si la IA se integra de forma genérica, sin criterio de marca, puede homogeneizar los mensajes y diluir la identidad. El reto para todos es claro: cómo integrar la IA en procesos creativos y de producción para ganar eficiencia sin perder lo que hace única a cada marca.
- ¿Cómo están evolucionando las formas de trabajar, generar creatividad y producir en el sector de las agencias ante la integración creciente de tecnología e inteligencia artificial?
Koldo Ugarte: Hoy vemos tres grandes tendencias. La primera es que muchas agencias están integrando la tecnología de forma superficial: prueban herramientas, generan titulares, pero con poco entrenamiento de modelos y poca exigencia en el resultado final. La segunda, que hay una cierta frustración con la IA genérica: se usa “porque toca”, pero los resultados no son siempre fiables y, sobre todo, tienden a estandarizar el output y empobrecer la identidad de marca. La tercera es que la verdadera transformación no empieza en la pieza final, sino en los procesos internos: cómo organizas la producción, qué automatizas, qué tareas liberas para que los equipos aporten más valor. Cuando pasas de un modelo 100 % manual a un enfoque sistémico, puedes hacer el mismo volumen de trabajo en mucho menos tiempo y con menos recursos, reforzando además la coherencia de marca en el camino.
La IA genérica puede destruir tu marca; la revolución está en construir sistemas operativos de marketing
- ¿Qué propuesta concreta ofrecen Pool y Crowdland para acompañar a las marcas en este nuevo escenario?
I.P.S.: La marca “Pool powered by Crowdland” nace con el objetivo de redefinir la forma en que las marcas producen y gestionan sus contenidos digitales. Combinamos la trayectoria de Pool en el desarrollo de grandes campañas y contenidos con el know-how tecnológico de Crowdland en sistemas de diseño y automatización. Nuestra propuesta permite automatizar la producción digital –independientemente del volumen– sin comprometer la calidad creativa, reduciendo costes operativos y asegurando una expresión de marca coherente en todos los formatos y plataformas. Lo hacemos a través de una metodología propia más integrada entre cliente y agencia, basada en procesos claros, herramientas compartidas y una comunicación centralizada. Las marcas mantienen control y visibilidad sobre la producción, mientras nuestros equipos se encargan de proteger y amplificar su identidad.

Crowddrop System
- ¿En qué consiste el sistema Crowddrop System y de qué manera puede ayudar a las marcas a escalar su producción sin perder identidad de marca?
K.U.: Crowddrop System es un sistema de diseño y producción capaz de generar creatividades estáticas y animadas de forma automatizada, conectadas a datos externas que no se introducen manualmente. No es un banco de plantillas que se repiten, sino un sistema vivo que a partir de un Design System entiende la lógica visual de la marca y la aplica a un volumen potencialmente infinito de piezas. Cambios en precios, textos, productos, versiones o formatos se gestionan desde el sistema y se despliegan en horas, no en semanas, sustituyendo procesos manuales muy intensivos. La IA se integra de forma controlada, como motor que ayuda a mantener la coherencia y la identidad, no como generador genérico que la diluye. Además, Crowddrop System puede integrarse con las herramientas tecnológicas del cliente y así cerrar el círculo entre datos, creatividad y distribución. Crowddrop System no es un sistema independiente sino que se integra en el stack tecnológico del cliente.
“Crowddrop System nos permite pasar de semanas de producción manual a despliegues en horas, con la identidad de marca todavía más protegida”
- ¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos de la alianza entre Pool y Crowdland a medio plazo?
I.P.S.: Tenemos tres grandes objetivos. El primero, consolidar la alianza implantando nuestro sistema en un número creciente de clientes, demostrando en la práctica que es posible producir más y mejor optimizando recursos. Actualmente ya producimos 30.000 piezas, mejorando en un 40% los tiempos de entrega y un 23% los costes operativos. El segundo, construir una relación a medio y largo plazo que nos permita consolidar una nueva forma de entender el mercado: menos “campañas sueltas” y más modelos de producción continuos, soportados por sistemas, donde a mayor volumen, mayor optimización. Y el tercero, posicionar a Pool powered by Crowdland como un player relevante e innovador en el mercado español, reconocido por estar tecnológicamente por delante del modelo tradicional de agencia, por ofrecer una propuesta eficaz y diferencial para el cliente y por ser capaz de integrarse en cualquier pool de agencias de cliente.
“Nuestro objetivo es claro: ser un player más fuerte, tecnológicamente por delante del modelo actual de agencia”
Apuesta por la automatización fiable
- De cara a 2026, ¿qué tendencias anticipan como clave en la evolución del marketing digital?
K.U.: Todo el sector habla de IA, pero creemos que la conversación se va a desplazar desde la herramienta hacia el sistema. Más allá del hype, veremos una apuesta clara por la automatización fiable, por el entrenamiento de modelos pensados específicamente para cada marca y por la conexión entre datos y producción digital. Tendencias como la generación dinámica de creatividades a partir de datos de negocio, la personalización a escala o los agentes de IA especializados en tareas concretas de marketing van a marcar la agenda. En resumen: menos experimentos aislados y más estructuras estables que garanticen ROI, escalabilidad y control sobre lo que se produce.
- ¿Está el sector de las agencias en España preparado para asumir el impacto tecnológico que supone la inteligencia artificial?
I.P.S.: El sector está despierto, pero no todas las agencias están igual de preparadas. La IA va a ser un acelerador que pondrá en valor a quienes sepan integrarla en sus procesos y, probablemente, dejará a muchas empresas por el camino. Más que nunca, la unión hace la fuerza: alianzas como la nuestra buscan precisamente sumar capacidades para construir sistemas operativos de marketing que tengan sentido para el cliente. Las agencias que afronten este cambio solo desde la comunicación y no desde la transformación de su modelo operativo lo tendrán mucho más difícil.
- ¿Qué riesgos conlleva adoptar tecnología de forma superficial o por moda?
K.U.: El principal riesgo es de marca. Cuando se utiliza IA de forma genérica, sin un sistema que fije límites y reglas propias, la identidad se diluye: los mensajes se parecen a los de cualquiera y la marca se vuelve convencional y poco diferencial. Además, si se construye sobre una base poco sólida, deshacer el camino dentro de unos años puede ser muy costoso o directamente imposible. Por eso defendemos una integración por fases: primero, utilizar la IA como arquitecto de sistemas y aliada en el desarrollo de herramientas; después, crear agentes basados en design systems que entiendan la gramática visual de la marca y actúen como intérpretes; y, en un tercer nivel, incorporar la capa de contenido generativo. Solo así la tecnología suma sin poner en riesgo el activo más importante: la marca.