banca-digital-EspañaTodavía no. La banca digital todavía constituye un reto en España y, a pesar del esfuerzo que las entidades están realizando, no disponen del talento y las tecnologías necesarias para arrancar definitivamente.

Los usuarios ya no se conforman con hacer transferencias y pagar impuestos por internet, sino que exigen tener en el móvil u ordenador todo lo que le ofrecen en una oficina física, como es una atención 100% personalizada o los pagos con clicar un simple botón. Pero todo ello requiere suficientes recursos humanos y tecnológicos.

“A pesar de los avances que se han conseguido el en sector bancario español está siendo difícil adaptarse al terreno online por falta de talento  y tecnologías aplicadas”, declara Francesc Font, CEO de la plataforma digital Bandit. “La crisis del talento es muy alta y se está agravando ya que, aunque las empresas actuales demandan profesionales tecnológicos para la banca, España carece de programas formativos que se adapten a la realidad empresarial”, añade.

NUEVA COMPETENCIA DIGITAL

Además de la competencia de otros bancos tradicionales, la banca se enfrenta actualmente a nuevas empresas digitales centradas en una sola línea de negocio (préstamos directos, transferencias, gestión de inversiones…) que pueden reclutar de forma más ágil talentos digitales y que no acarrean con los gastos que las redes de sucursales representan para la banca tradicional ni con los sistemas informáticos heredados.

Pero quizás, lo que más está afectando a los bancos es la incursión de algunas compañías tecnológicas que, tras haber triunfado en su propia actividad, han considerado los servicios financieros de los usuarios una continuación natural del negocio y han sido más hábiles que los bancos en el contexto de la experiencia del cliente y su presencia en redes sociales, áreas que atacarán fuerte en un futuro próximo.

Según datos recogidos por Bandit, las ganancias de aquellos bancos que no estén preparados para el economía digital disminuirán más de un tercio durante los próximos años, mientras que los beneficios de las compañías con visión de futuro podrán ascender alrededor de un 40%.