La red social X ha prescindido de Ángela Zepeda, hasta ahora responsable global de marketing, en el marco de una reestructuración interna que en las últimas semanas también ha supuesto la eliminación de más de una veintena de puestos no técnicos.
La salida de la directiva, incorporada en 2024 para relanzar la imagen de la plataforma y recuperar atractivo entre usuarios y anunciantes, marca un nuevo giro en la estrategia de la compañía en un momento de máxima presión sobre ingresos y negocio publicitario.
Zepeda fue el primer gran perfil de marketing designado en la era Musk, después de que X recuperara la figura del CMO dos años después de haberla dejado vacante. Cuando anunció su incorporación en septiembre de 2024, IPMARK ya subrayó que su misión pasaba por fortalecer la marca, frenar la pérdida de usuarios y contribuir a reactivar las ventas publicitarias. Linda Yaccarino defendió entonces que la ejecutiva reunía la experiencia necesaria para acelerar la innovación y hacer crecer la marca a escala global.
Su salida llega, sin embargo, sin que ese reposicionamiento cristalizara del todo. El gran proyecto de marca que X preveía lanzar para reivindicarse como una suerte de plaza pública digital nunca llegó a materializarse, mientras la compañía ha seguido lidiando con la fuga de anunciantes y el deterioro de su negocio publicitario.
Presión publicitaria
La presión sobre este frente es notable. La publicidad ha representado históricamente más del 90% de los ingresos de la plataforma, pero desde la compra de Twitter por Elon Musk en 2022, X ha perdido una parte sustancial de esa facturación. Según los datos facilitados, la compañía cerró 2025 con unos ingresos publicitarios de 1.250 millones de dólares, frente a los 2.430 millones de 2021, en un momento marcado por las dudas de las marcas sobre la seguridad de sus anuncios y la relajación de la moderación de contenidos, recogen medios del sector.
La reestructuración se produce además mientras Musk prepara nuevos movimientos corporativos en torno a su ecosistema empresarial. X fue integrada el año pasado en xAI mediante una operación valorada en 45.000 millones de dólares, y este año SpaceX también pasó a formar parte de esa estructura. Todo ello coincide con los preparativos para una salida a bolsa de SpaceX que, según la información publicada, aspiraría a una valoración cercana al billón de dólares.
X ha intensificado su foco en la generación de ingresos, con nuevos incentivos financieros para antiguos anunciantes y la incorporación de Jon Shulkin, ejecutivo procedente del capital riesgo, como chief revenue officer. El movimiento apunta a una reorganización de prioridades dentro de la compañía, con un peso cada vez mayor del área comercial frente al desarrollo de marca.
Ni X ni la propia directiva habrían realizado comentarios adicionales en el momento de publicarse la información. Su perfil de LinkedIn, no obstante, indica que perdió el puesto el mes pasado.