Una sociedad en repliegue: la confianza se rompe a escala global

El Edelman Trust Barometer 2026 alerta de que el descontento social ha evolucionado hacia una nueva fase: el aislamiento identitario, un patrón de desconfianza que limita el diálogo con quienes tienen valores, posturas sociales, trayectorias, orígenes o fuentes informativas diferentes. El dato central es contundente: siete de cada diez encuestados admiten que no están dispuestos o se muestran reacios a confiar en personas “distintas” a ellos.

El fenómeno se agrava en mercados desarrollados, donde se registran las mayores cotas de repliegue: Japón alcanza el 90 % y Alemania el 81 %. También supera la media global en Reino Unido (76 %) y Canadá (73 %), mientras que Estados Unidos (70 %) se sitúa en línea con el promedio mundial. El informe subraya que este patrón trasciende ingresos, género y edad, y aparece tanto en economías en desarrollo como avanzadas.

¿Qué alimenta el aislamiento?

El documento identifica cuatro motores que empujan a la sociedad hacia posiciones más cerradas.

1) Ansiedad económica “sin precedentes”

La presión económica se refleja en el temor al impacto de la política comercial: dos tercios de los empleados temen que las políticas comerciales y los aranceles perjudiquen a su empresa.

En paralelo, emerge el miedo a quedar excluido del progreso tecnológico: el 54 % de los encuestados con ingresos bajos y el 44 % de quienes tienen ingresos medios creen que se quedarán atrás en lugar de obtener ventajas reales de la IA generativa.

2) Colapso del optimismo intergeneracional

Solo el 32 % cree que la próxima generación estará mejor, con mínimos especialmente severos en países desarrollados: Francia (6 %), Alemania (8 %, 6 puntos menos), Canadá (16 %) y Estados Unidos (21 %, 9 puntos menos).

3) Erosión de la confianza en las instituciones (y brecha por nivel de ingresos)

La percepción institucional se deteriora de forma desigual: los encuestados con ingresos bajos consideran que las instituciones son 18 puntos menos competentes y 15 puntos menos éticas que lo que opinan los encuestados con ingresos altos.

Aun así, el informe recalca que las empresas son, globalmente, la única institución considerada a la vez ética y competente.

4) Crisis de la información y burbujas ideológicas

La desinformación se percibe como amenaza directa: el 65 % teme que actores extranjeros estén introduciendo información falsa en los medios nacionales para avivar divisiones internas.

En cuanto al consumo de fuentes diversas, solo el 39 % afirma informarse mediante fuentes ideológicamente diferentes al menos una vez por semana.

Del «nosotros» al «yo»

Richard Edelman, CEO de Edelman, define el aislamiento identitario como “la siguiente crisis de confianza” y describe una trayectoria en cinco años “desde el miedo” hasta la polarización, el descontento y el aislamiento.

El cambio se ve en dónde se deposita la confianza: el informe señala que esta se concentra en círculos cercanos, como “nuestro CEO (66 %)”, “nuestros conciudadanos (64 %)” y “nuestros vecinos (64 %)”. Al mismo tiempo, “casi 7 de cada 10” temen que los líderes institucionales estén engañando deliberadamente al público.

El aumento del aislamiento se traduce en un entorno más difícil para las multinacionales. El documento afirma que la confianza en empresas con sede en “mi país” supera con claridad la confianza en empresas extranjeras y cuantifica las mayores brechas: Canadá (31 puntos), Japón (29 puntos) y Alemania (29 puntos).

Además:

  • Más de un tercio desea que haya menos empresas extranjeras operando en su mercado, incluso si eso implica precios más altos y menos opciones.
  • Cuatro de cada diez (42 %) no están dispuestos a invertir en empresas que no compartan sus valores.
  • Entre empleados, el 42 % preferiría cambiar de departamento antes que trabajar para un jefe con valores diferentes.

Empleadores, claves para tender puentes

El informe sitúa a “mi empleador” como el agente con mayor capacidad para reconstruir confianza y combatir el aislamiento identitario. Entre empleados, alcanza un 78 % de confianza, 14 puntos por delante de las empresas (con 64 % entre población general) y 25 puntos por delante del gobierno (con 53 %).

El liderazgo recae especialmente en la dirección: se espera que el CEO lidere (73 %), con estrategias respaldadas públicamente como consultar a personas con valores y orígenes distintos (75 %) y colaborar constructivamente con empleados críticos (74 %).

El Barómetro también alerta de una desigualdad creciente en la confianza por clase social: en 2012 la diferencia entre ingresos altos y bajos era de 6 puntos, y en 2026 se más que duplica hasta 15 puntos.

Las mayores disparidades se registran en Estados Unidos (29 puntos), Indonesia (26), Nigeria (26), Francia (22) y Arabia Saudí (21).

Inflación y desinformación

Entre los acontecimientos que más han afectado a la confianza en personas e instituciones en el último lustro, el informe  apunta a la inflación (54%) y a la prevalencia de la desinformación (50%). Siguen otros factores como la pandemia (43%), las guerras comerciales (37%) y el uso creciente de plataformas de IA generativa (37%).

Índice de confianza: los mercados desarrollados, a la cola

Por segundo año consecutivo, el informe sitúa a las economías desarrolladas en la parte baja del índice. Entre los países citados con puntuaciones más reducidas figuran Japón (38), Francia (42), Alemania (44), Reino Unido (44), España (45), Corea del Sur (46) y Estados Unidos (47).

En el extremo opuesto, lideran mercados en desarrollo: China (80) y Emiratos Árabes Unidos (80) encabezan, seguidos por India (74), Indonesia (73), Arabia Saudí (73) y Nigeria (72).

Ética institucional: las empresas superan a las ONGs por primera vez 

Una de las conclusiones destacadas es el cambio en la percepción ética: por primera vez a nivel global, las empresas son consideradas más éticas que las ONG. Así, la puntuación ética de las empresas sube 4 puntos (hasta alcanzar 20) mientras que la de las ONGs desciende 2 puntos, situándose en 17.

La puntuación ética de las empresas sube 4 puntos hasta 20.

En general, el informe añade que las empresas son vistas como más éticas y competentes que el resto de instituciones, en una tendencia que “comenzó durante la COVID”.

**El Edelman Trust Barometer 2026 es la 26ª encuesta anual de confianza de la compañía. La investigación, realizada por el Edelman Trust Institute, consistió en entrevistas online de 30 minutos entre el 23 de octubre y el 18 de noviembre de 2025, con una muestra de casi 34.000 personas en 28 países.