Twentyfour Seven Group (24/7) ha incorporado a Natalia Gamero del Castillo a su consejo de administración, un movimiento con el que la productora española refuerza su gobierno corporativo en una nueva etapa de crecimiento internacional.
La incorporación de Gamero llega en un momento de expansión para la plataforma creativa, que ya opera en mercados como Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, y trabaja en su entrada en nuevos países de Latinoamérica, al tiempo que consolida su presencia en Europa tras su reciente desembarco en Turquía.
Natalia Gamero ha desarrollado buena parte de su carrera en Condé Nast, donde asumió responsabilidades ejecutivas en Europa, México y Latinoamérica, durante más de dos décadas. En esa etapa lideró la integración de cinco mercados europeos y el lanzamiento del grupo en Oriente Medio, una experiencia que la ha situado como uno de los perfiles más reconocidos en procesos de transformación y crecimiento internacional dentro del negocio editorial y de marcas de contenido.
IPMARK ya recogió a comienzos de año su incorporación al consejo de Bimba y Lola como consejera independiente, destacando precisamente su conocimiento en transformación, internacionalización y gestión de marcas vinculadas a moda, arte, cultura y estilo de vida.
Bimba y Lola suma a su consejo a Natalia Gamero, ex directora de Condé Nast
Desde la compañía, su fundador y CEO, Ivo Van Vollenhoven, enmarca el fichaje en la necesidad de sumar visión internacional y experiencia en procesos complejos de crecimiento, consolidación y transformación. El ejecutivo subraya además que la nueva consejera ha vivido de primera mano la transición digital y el paso hacia modelos más experienciales, dos vectores especialmente relevantes en una etapa en la que 24/7 amplía y diversifica sus capacidades como plataforma creativa.
El crecimiento del grupo también se apoya en la integración de otras compañías, entre ellas Contrario, la productora global de raíces latinas surgida de la unión de Blur y Smile, además de Lee Films y Ocean Films Brasil. La operación responde a una lógica cada vez más visible en la industria: construir estructuras multinacionales capaces de operar en distintos mercados preservando al mismo tiempo la personalidad y especialización de las marcas integradas.