Škoda Auto cerró 2025 con 1.065.000 vehículos fabricados en todo el mundo, un 15% más que el año anterior y su mejor registro en seis años, al volver a rebasar la barrera del millón de unidades.
El impulso productivo llegó acompañado de un salto en componentes clave para la transición eléctrica: el fabricante ensambló más de 329.000 sistemas de baterías para vehículos eléctricos e híbridos enchufables (tanto de Škoda como de otros modelos del Grupo Volkswagen), además de más de 1,03 millones de transmisiones y más de 500.000 motores.
“La ampliación de nuestra capacidad de producción en 2024 ha dado sus frutos durante el último año. Por primera vez en seis años, hemos superado el hito de 1.000.000 de vehículos Škoda producidos”, destacó Andreas Dick, miembro del Comité Ejecutivo responsable de Producción y Logística, que atribuyó el resultado al “espíritu de equipo” de la plantilla y al buen ritmo de las plantas internacionales, especialmente con el arranque de Vietnam y el crecimiento en India.
Más flexibilidad y empuje eléctrico
La planta principal de Mladá Boleslav produjo 605.600 vehículos en 2025 , lo que se traduce en un 4,9% más, incluyendo las gamas Fabia, Scala, Octavia y Kamiq, además de los modelos eléctricos Enyaq, Enyaq Coupé y Elroq. La compañía subraya la flexibilidad de su sistema industrial: en una misma línea se fabrican en paralelo modelos de combustión (plataforma MQB) y eléctricos (plataforma MEB), lo que permite ajustar la producción con rapidez según la demanda.
Ese enfoque fue clave para el despegue del Škoda Elroq, SUV compacto 100% eléctrico, que alcanzó 112.500 unidades desde el inicio de la producción en serie en enero de 2025. Por detrás, el Enyaq sumó alrededor de 77.000 unidades. En el apartado de componentes, Mladá Boleslav también ensambló más de 329.000 baterías para la plataforma MEB. Además, produjo 513.800 motores de gasolina EA 211 y 311.300 transmisiones manuales MQ 200, también destinadas a otras marcas del Grupo Volkswagen.
La planta de Kvasiny fabricó 301.500 vehículos (frente a 248.000 en 2024), centrados en Octavia, Karoq y Kodiaq. La elevada demanda del Kodiaq llevó a ampliar su producción a una segunda línea y el modelo protagonizó el hito del “vehículo un millón” de 2025: una versión Sportline con motor gasolina 2.0 litros. Kvasiny también produjo 40.200 vehículos SEAT, contribuyendo al récord global.
Por su parte, Vrchlabí produjo 721.400 transmisiones DSG de siete velocidades (DQ 200), con más de la mitad destinadas a otras marcas del grupo. En febrero, la planta alcanzó la cifra acumulada de seis millones de transmisiones desde que inició la producción en 2012.
Producción internacional
En Eslovaquia, el Škoda Superb se fabricó en Bratislava con 69.500 unidades (54.500 en 2024), compartiendo línea con el Volkswagen Passat, cuyo desarrollo —según la compañía— estuvo liderado por Škoda dentro del grupo de marcas. En China, la producción total alcanzó 12.100 vehículos (12.500 en 2024), con una gama que incluye, entre otros, Octavia, Kamiq y Kodiaq.
En Ucrania, se ensamblaron 1.200 Karoq a partir de kits SKD, y en Kazajistán se montaron 2.800 unidades (Octavia, Superb, Karoq y Kodiaq) también en formato SKD. El mayor avance llegó por la estrategia de internacionalización: India se consolida como “segundo pilar” fuera de Europa, con una producción que más que se duplicó hasta 73.800 unidades (32.800 en 2024), además de más de 85.000 vehículos del Grupo Volkswagen fabricados localmente. El crecimiento se apoya en el nuevo SUV Kylaq, en el segmento de menos de cuatro metros.
En Vietnam, Škoda inauguró una nueva planta junto a Thanh Cong Group, donde se ensamblan los modelos Slavia y Kushaq a partir de kits CKD suministrados desde India. A cierre de 2025, habían salido 2.500 vehículos de la línea de montaje, en un movimiento con el que la marca busca aprovechar sinergias para impulsar su presencia en la región ASEAN y Oriente Medio.