Paradores ha cerrado su campaña de marca 2025 con una propuesta visual que recorre las cuatro estaciones del año bajo el concepto “Paradores es otro mundo”. La acción, desarrollada por la agencia Darwin & Verne e ilustrada por Óscar Llorens, se articula como un ejercicio de worldbuilding en el que cada pieza gráfica se convierte en un universo autónomo que representa la singularidad de la experiencia Paradores.
La campaña se aleja de los códigos visuales convencionales y apuesta por el craft como lenguaje creativo. Frente a la homogeneización estética —acentuada por la proliferación de imágenes generadas por inteligencia artificial—, la marca opta por una ejecución manual, cargada de personalidad, criterio y detalle gráfico.
Cada una de las gráficas representa una estación del año y presenta el claim “Es otro mundo” integrado en el entorno de forma natural: podado en unos setos en primavera, convertido en castillo de arena en verano, grabado en madera en otoño y moldeado en nieve durante el invierno.
A través de estas piezas, se construye un universo visual que recurre a elementos del surrealismo —gravedad cero, escalas imposibles, escenas ilógicas— para expresar lo intangible: esa sensación única que, según la marca, define una estancia en Paradores. “La ilustración no se entiende como adorno, sino como recurso de comunicación”, apuntan desde la agencia, aludiendo a su función narrativa y diferenciadora.
