MSC Cruceros presentó ayer una nueva campaña internacional con la que invita a sus clientes a planificar sus vacaciones, pero también a dejar espacio a esos momentos imprevistos que, según la compañía, convierten un viaje en crucero en una experiencia realmente inolvidable. La naviera pone en valor su oferta actual: 23 barcos modernos que recorren más de 250 destinos en todo el mundo.
La campaña, desarrollada en colaboración con McCANN, se apoya en una reinterpretación del tema “ABC” de los Jackson 5, con una letra renovada para subrayar la variedad de experiencias y servicios disponibles a bordo. Con una música energética y fácilmente reconocible, el spot busca reforzar el espíritu de descubrimiento y hospitalidad que la marca asocia a sus itinerarios.
El mensaje central se construye sobre una idea clara: lo mejor del crucero no siempre se planifica. Desde avistar vida marina mientras se desayuna en el balcón, hasta hacer nuevas amistades en una cena compartida o “reencontrar el niño interior” en el Aquapark, MSC plantea un relato de vacaciones donde la atención al detalle libera tiempo para disfrutar del viaje.
En gastronomía, la compañía destaca desde la pizza fresca hecha a bordo hasta propuestas como Kaito Teppanyaki u Holas! Tacos & Cantina, además de una oferta de bebidas que incluye cócteles, café recién tostado y una microcervecería en alta mar con cervezas elaboradas con agua de mar desalinizada. La promesa, más allá del menú, es la de las “conexiones” que nacen en la mesa y prolongan el recuerdo del viaje.
El entretenimiento es otro de los pilares de la campaña, con espectáculos teatrales nocturnos, música en vivo y un calendario de actividades que va desde concursos hasta eventos pop-up. En paralelo, MSC refuerza su enfoque familiar con el club infantil Doremiland, cine, parque acuático y programación durante las 24 horas, subrayando que la diversión no es solo para los más pequeños.
Para el segmento premium, MSC vuelve a situar en el centro su MSC Yacht Club, definido como “un yate dentro de un barco”: áreas privadas, embarque y desembarque prioritarios, mayordomo y conserje 24 horas, bebidas premium, Wi-Fi y suites de alta gama. Todo ello, acompañado por un diseño de inspiración europea con elementos emblemáticos como la escalera Swarovski o el Puente de los Suspiros, concebidos para generar ese “factor wow” que la campaña busca amplificar.
La naviera completa el relato con su oferta de bienestar —Aurea Spa, zonas termales, fitness y clases deportivas—, la amplitud de itinerarios por los cinco continentes y una experiencia de compras a bordo con propuestas de lujo como TimeVallée y boutiques Omega en determinados barcos. En conjunto, MSC Cruceros utiliza esta nueva campaña para posicionar su producto como una suma de servicios esperables y momentos inesperados: los que, asegura, terminan definiendo el viaje.