Moeve y Galp inician negociaciones para unir parte de sus negocios

El plan a estudiar pasa por crear dos entidades: una enfocada al negocio Retail y otro al apartado B2B.

El acuerdo contempla la creación de RetailCo, que supondría la conversión de las estaciones de servicio de Galp en España en Moeve, y las de Moeve en Portugal en Galp.

Moeve y Galp han alcanzado un acuerdo no vinculante para abrir negociaciones sobre una potencial integración de sus actividades downstream con la que pretenden ganar escala en la Península Ibérica y ordenar sus activos en dos sociedades. La primera sería RetailCo, una compañía conjunta que agruparía las estaciones de servicio de ambas y concentraría la venta minorista de combustibles, la recarga eléctrica y la oferta de conveniencia, manteniendo las marcas Moeve, Galp y Ballenoil.

Según el planteamiento, RetailCo sumaría una red de alrededor de 3.500 puntos en España y Portugal, con el objetivo de acelerar inversiones en infraestructura de recarga y en nuevas soluciones de movilidad. En términos de gobernanza, el control estaría compartido entre los actuales accionistas de Moeve y Galp.

La segunda sociedad sería IndustrialCo, enfocada en clientes empresariales y apoyada en refino, química y trading, además de combustibles bajos en carbono como biocombustibles e hidrógeno. En esta pata industrial, los accionistas de Moeve, Mubadala y Carlyle, tendrían el control, mientras que Galp conservaría una participación superior al 20%.

 La operación, tal y como la describen las compañías, excluiría otros negocios de Galp como Upstream, Renovables y el suministro y trading de petróleo, gas y energía, y Galp mantendría su intención de seguir cotizando en la bolsa portuguesa con los activos que conserve directamente.

Hasta un eventual cierre, las empresas subrayan que seguirán operando de forma independiente y que cualquier acuerdo definitivo dependerá de contratos vinculantes, aprobaciones corporativas y autorizaciones regulatorias. También apuntan a un posible acuerdo para mediados de 2026 y a que, en la fase actual, no prevén impacto en operaciones, empleados ni relaciones comerciales.