Mapfre, nueva identidad visual para liderar la era digital y fortalecer su cercanía

Mapfre ha anunciado una renovación integral de su marca, un movimiento estratégico destinado a alinear su imagen pública con la profunda transformación tecnológica y cultural que la compañía ha vivido en la última década. Bajo el liderazgo de su presidente, Antonio Huertas, la aseguradora busca proyectar una imagen más moderna, audaz y conectada con las nuevas audiencias.

La nueva identidad no rompe con el pasado, sino que evoluciona el legado de más de 90 años de la organización. Los cambios más visibles se centran en tres elementos icónicos:

  • Color: El tradicional rojo Mapfre evoluciona hacia un tono más vibrante y decidido.
  • Logotipo: El emblemático trébol ha sido estilizado para resultar más atractivo y actual.
  • Tipografía: Se apuesta por el uso de minúsculas, un recurso visual diseñado para transmitir sencillez, transparencia y una mayor proximidad con el cliente.

«Hoy somos una compañía distinta a la que éramos hace apenas una década», ha afirmado Antonio Huertas, presidente de Mapfre. «Nos hemos transformado para competir mejor en el mundo digital, pero siempre priorizando a las personas. La marca ahora refleja mejor lo que somos y lo cerca que estamos de las necesidades de nuestros clientes».

Antonio Huertas, presidente de Mapfre.

Despliegue global y estratégico

La implementación de esta nueva identidad será un proceso progresivo que se extenderá durante los próximos tres años. La estrategia de despliegue priorizará los activos digitales y las sedes principales, para luego alcanzar de forma gradual las más de 4.600 oficinas que el grupo tiene repartidas por todo el mundo.

Este cambio no se limita a la matriz, sino que abarca a todas las unidades de negocio, incluyendo Mapfre RE (reaseguro) y Mapfre Global Risks, asegurando una voz unificada y coherente en todos los mercados donde opera.

El cliente en el centro de la transformación

El rediseño responde también a la necesidad de simplificar la relación con el usuario en un entorno saturado de información. Al adoptar un lenguaje visual más ágil y cercano, Mapfre pretende afianzar su compromiso con la personalización y la facilidad de uso, pilares de su actual estrategia de negocio.