Esta categoría abarca a aquellos individuos con más de 100.000 seguidores en redes sociales o más de 200.000 en total, a través de diversas plataformas. Según fuentes gubernamentales, «los influencers tienen un impacto considerable en la difusión de información, a menudo mayor que el de los medios tradicionales, lo que justifica la necesidad de que los ciudadanos puedan reclamar la rectificación de informaciones falsas o erróneas que los afecten».
El impacto de la medida, cuyo objetivo sería «incrementar la transparencia y combatir la desinformación en redes sociales» se extiende no solo a los creadores de contenido, sino también a las marcas que colaboran con ellos y a las agencias que gestionan estas estrategias.
Influencers: responsables directos de la veracidad de la información
Con esta nueva regulación, los influencers no solo deberán indicar cuando una publicación tiene carácter comercial, sino que también se convertirán en responsables directos de la veracidad de la información que comparten. En caso de divulgar mensajes erróneos o sesgados, estarán obligados a rectificarlos públicamente. Este cambio representa un desafío significativo para los creadores de contenido, quienes tendrán que garantizar la precisión de sus publicaciones y gestionar los posibles daños reputacionales derivados de una rectificación.
Marcas y agencias: mayor control y responsabilidad compartida
Por otro lado, las marcas y agencias que trabajan con influencers deberán adaptarse también a este nuevo escenario. Aunque la normativa se dirige directamente a los creadores de contenido, las marcas no quedarán al margen. La asociación con un influencer que haya difundido información falsa puede afectar negativamente la reputación de la marca, obligándola a implementar un control más riguroso de los contenidos antes de su publicación.
Según expertos del sector, es previsible que las marcas revisen su proceso de selección de influencers, priorizando no solo la audiencia que puedan alcanzar, sino también su profesionalidad y rigor en la comunicación. Las agencias especializadas en influencer marketing desempeñarán un papel clave en este proceso, asegurando que las campañas cumplan tanto con los objetivos estratégicos como con los nuevos requerimientos legales. Esto incluirá una verificación exhaustiva de la información que los influencers compartan en nombre de la marca, la inclusión de cláusulas específicas sobre la responsabilidad del influencer y el acompañamiento a los creadores en el cumplimiento de esta normativa.