La pérdida de colágeno se ha convertido en uno de los focos principales de la cosmética preventiva. A partir de los 25 años, su producción comienza a disminuir de forma progresiva, un proceso al que se suma también la reducción de elastina, clave en la elasticidad y capacidad de recuperación de la piel.
Dermalogica ha puesto en el mercado Pro-Collagen Banking Water Cream, una nueva crema formulada para ayudar a preservar ambas estructuras antes de que su deterioro se traduzca en signos visibles como flacidez, pérdida de volumen o líneas marcadas.
“La clave no está únicamente en corregir, sino en preservar el colágeno que tenemos”, explica Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica. La especialista compara el colágeno y la elastina con la arquitectura de la piel: cuando esa estructura se debilita, el envejecimiento se hace más evidente. En la misma línea, la cosmetóloga y creadora de Byoode, Raquel González, recuerda que “a partir de los 25 años, la producción de colágeno empieza a disminuir en torno a un 1% anual”.
El lanzamiento se apoya en el concepto de “banking”, un término que remite a la idea de reservar, proteger o reforzar el soporte interno de la piel antes de que el daño sea perceptible. Según Serrano, se trata de no esperar a que las señales externas del envejecimiento aparezcan, sino de actuar de forma anticipada sobre aquello que sostiene la piel. No se trata solo de estimular producción, sino de ayudar a preservar el colágeno y la elastina frente a agresores externos e internos.
Desde otras voces del sector, el diagnóstico coincide. Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, señala que el envejecimiento cutáneo empieza desde dentro, cuando la red de colágeno pierde densidad y la elastina empieza a escasear. Para Raquel González, la relación entre ambas es inseparable: el colágeno aporta estructura y la elastina elasticidad; si uno falla, el otro pierde también su función.
La nueva crema de Dermalogica se articula en torno a tres ejes. El primero es la preservación estructural, con una combinación de péptidos, aminoácidos de colágeno derivados de microalgas veganas, glicinato de zinc y dipéptido de carnosina, orientados a reforzar la defensa frente al estrés oxidativo. La fórmula incorpora además un extracto antioxidante de fruto de gardenia, responsable también del tono azul del producto.
El segundo pilar es la hidratación profunda con efecto relleno. La marca explica que la fórmula combina agua de manantial marina rica en minerales con multipéptidos, sodio PCA y trehalosa, ingredientes pensados para aportar hidratación inmediata y mejorar la sensación de volumen. Según Serrano, el objetivo era que la piel notara el efecto desde la primera aplicación sin renunciar a resultados sostenidos en el tiempo.
El tercer eje se centra en el refuerzo de la barrera cutánea. Para ello, la crema incorpora extracto de raíz de rábano biofermentado, alga roja extremófila y trébol blanco, ingredientes orientados a apoyar la función barrera y la elasticidad natural de la piel.
En cuanto a los resultados, la marca sostiene que en pruebas in vitro frente a piel no tratada la fórmula mostró un aumento del colágeno del 44% y de la elastina del 56%. También asegura una reducción de líneas finas y arrugas en tres días. Además, según los datos aportados por la compañía, más del 90% de los participantes observó mejoras en hidratación y suavidad.