El informe, basado en el análisis de más de 18 millones de conversaciones online y en una encuesta a más de 1.000 profesionales del sector, concluye que el marketing en 2026 estará marcado por un cambio estructural: las marcas deberán dejar de centrarse únicamente en la visibilidad para priorizar la relevancia, la conexión emocional y la capacidad de adaptación a un entorno tecnológico en constante evolución.
A continuación, las 11 claves que, según el informe, marcarán el futuro inmediato del marketing:
- Solo las marcas con “alma” prosperarán en la era de la IA
La proliferación de contenido generado por inteligencia artificial ha incrementado el rechazo hacia propuestas percibidas como genéricas o poco trabajadas. En este contexto, las marcas deberán combinar tecnología y creatividad humana para generar contenido auténtico y diferencial.
- La participación genuina sustituye al trendjacking
El informe señala el fin de la apropiación oportunista de tendencias. En su lugar, las marcas que aporten valor real a las conversaciones culturales serán las que generen mayor conexión con el público.
- Arriesgar vuelve a ser relevante
Frente a la uniformidad estética de los últimos años, se impone un retorno a propuestas creativas más valientes, emocionales y visibles. El esfuerzo y la sinceridad ganan peso frente a la perfección superficial.
- La cultura del “capricho” gana protagonismo
Las microindulgencias y pequeños momentos de recompensa se consolidan como palanca emocional. Las marcas encuentran en estos “pequeños placeres” una vía para conectar con consumidores en contextos de incertidumbre.
- La nostalgia mantiene su impacto
El recurso a elementos del pasado sigue siendo eficaz, siempre que se utilice de forma relevante. Más allá de lo estético, la nostalgia funciona como activador emocional y generador de vínculo.
- Los empleados, nuevos constructores de marca
El contenido generado por empleados gana peso en la construcción de marca. Su capacidad para generar confianza y cercanía lo convierte en un activo estratégico frente a la comunicación corporativa tradicional.
- Romper reglas como estrategia
Las marcas más eficaces serán aquellas capaces de cuestionar los códigos establecidos. La irreverencia, la personalidad y la diferenciación se consolidan como herramientas para destacar en entornos saturados.
- El retorno a lo presencial ante la fatiga digital
El crecimiento de la fatiga digital impulsa la relevancia de experiencias físicas. Las marcas deberán facilitar espacios de conexión real para reforzar la relación con sus audiencias.
- El análisis de tendencias se democratiza
Los consumidores son cada vez más conscientes del funcionamiento de algoritmos y estrategias de marketing. Este conocimiento eleva el nivel de exigencia hacia las marcas, que deberán ser más transparentes y coherentes.
- La IA redefine el descubrimiento de marcas
Los modelos de inteligencia artificial están transformando los procesos de búsqueda. La visibilidad dependerá menos del posicionamiento tradicional y más de la capacidad de las marcas para ser relevantes y comprensibles para estos sistemas.
- La generación alfa entra en escena
Los primeros integrantes de la generación alfa comienzan a influir en el consumo y la cultura digital. Se trata de una audiencia nativa de la inteligencia artificial, que demanda experiencias interactivas y contenidos auténticos.